Ha fallecido Joan Molas, uno de los primeros managers profesionales del panorama musical catalán y destacado representante de artistas del movimiento de la Nova Cançó, como Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Raimon y Marina Rossell. Molas ha muerto este jueves con 82 años, tal como ha adelantado el mismo Llach en un tuit en las redes y ha confirmado el entorno del mánager a la prensa. Con él, este junto de artistas que sacudieron culturalmente los últimos años del franquismo e impulsaron el catalán en la cultura popular publicaron una cincuentena de discos y ofrecieron numerosos conciertos aquí y en el extranjero.

Nacido en Reus en 1943, Joan Molas y su compañera Núria Batalla llevaron a lo largo de las décadas de los 60, 70 y 80 la carrera de artistas del movimiento bautizado como Nova Cançó catalana. A través de su visión de negocio se elevaron figuras como Francesc Pi de la Serra, Joan Isaac, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Marina Rossell, Ovidi Montllor, Pere Tapies o Raimon. Molas y Batalla produjeron algunos de sus discos más conocidos de las décadas de los 70 y 80. También organizaron sus conciertos, como los míticos de Llach en el Olympia de París en 1973 o en el Camp Nou en 1985. En los 80, Molas y Batalla también representaron el grupo Elèctrica Dharma. En 1991, finalmente, se retiraron de la música.

Este jueves, Lluís Llach ha expresado su pésame por la muerte de Molas: "Un hombre que ayudó la canción catalana con todas sus fuerzas. Inteligente, firme y patriota de piedra picada del que soy deudor. Descansa en paz, buen amigo. Siempre en el recuerdo", ha tuiteado. Desde Elèctrica Dharma han asegurado que "hay managers que dejan huella" y que estarán "eternamente agradecidos por su gran trabajo, generosidad y apoyo". También se ha pronunciado por ahora el diputado Francesc de Dalmases, que ha afirmado que "amar la lengua y la cultura pasa para reconocer y situar donde corresponde personajes como Joan Molas, que han vivido para 'salvarnos las palabras'".

La Nova Cançó fue el movimiento musical y cultural surgido al último franquismo, en los años sesenta, que supuso un impulso de las letras en catalán y estaba muy vinculado a la canción protesta para reivindicar la lengua y la identidad enfrente de la represión del régimen. Musicalmente, también se nutrió de influenzas de la música francesa del momento y del folk norteamericano.