Si hay un espectáculo conocido por todo el mundo es el Cirque du Soleil. Todo empezó en los ochenta en las calles de la ciudad del Quebec, en el Canadá, unos inicios humildes que los hicieron despegar y acabar llenando cada carpa, teatro o pabellón donde actúan. Los que fueron artistas de calle se han convertido en la compañía de circo más prestigiosa del mundo y ahora aterrizan en el Palau Sant Jordi para representar uno de sus espectáculos más aplaudidos: Corteo.

Solo 10 funciones en dos semanas

Doce años después de que se representara la obra de gran formato en el Fòrum de Barcelona, Corteo vuelve a la ciudad condal para explicar la historia del payaso Mauro en solo diez funciones. Iluminado por la luna y unos ángeles de la guarda, el protagonista de la historia sueña su muerte. Lejos de la tristeza, Mauro transita por la procesión de su funeral rodeado de artistas nómadas y un gran ambiente festivo con un mensaje claro: el camino hacia la muerte puede ser motivo de celebración.

El espectáculo se representa del 27 de marzo al 6 de abril con 53 artistas sobre el escenario, una orquesta de ocho músicos y espectaculares actuaciones circenses. Desde las camas elásticas, el cuadro aéreo, los malabares o las barras paralelas, hasta la música en directo, el vestuario o la caracterización, en Corteo cada detalle cuenta —y suma—. Por eso, nos hemos colado entre bastidores para vivir de primera mano cuáles son los secretos para que este famoso circo funcione en cada país que visita.