Que tire la primera piedra quien en los últimos dos o tres años no haya intentado bailar unos pasitos de sardana. ¿Nadie? ¿Ni una? Comprensible. Y es que desde que The Tyets sacaron su particular hibridación de sardana con bases rítmicas propias de artistas urbanos como Bad Bunny, nadie se ha podido escapar de poner los brazos en alto y hacer aquellos ligeros movimientos de punta con los pies para intentar imitar los pasos de los corros de los auténticos danzantes de bailes populares. Después de irrumpir en el panorama nacional allí para el 2018, el dúo de Mataró —Oriol de Ramon y Xavier Coca— no ha hecho más que acumular éxitos y seguidores. Sin ir más lejos, en 2023 se convirtieron en el primer grupo en catalán al superar el millón oyentes mensuales en Spotify, y su disco, Èpic Solete, fue el décimo disco más escuchado en España en esta misma plataforma la semana de su lanzamiento, y el único en catalán de los cien más reproducidos.

Queda claro que The Tyets, gustar, gustan. Como bien les hicieron cantar Sexenni, son el grupo de pop que gusta a tus padres. A tus padres, amigos, conocidos, futuros desamores, la cajera del súper, el chaval del otro grupito que te deja hielos en el aparcamiento donde haces la previa de la fiesta mayor, y más o menos a tres de cada cinco personas con quien te llegas a empujar en hora punta en el metro. Incluso aquellos que reniegan, no se pueden escapar, porque siempre habrá alguien canturreando Olívia en la cola del poliklin. Por eso, después de convertirse en disco del año con su anterior álbum, todas las orejas están puestas en los siguientes pasos. ¿Qué podemos esperar de su nuevo LP? ¿Con qué pautas rítmicas nos harán bailar esta vez? ¿Se sumarán a la mazurca de Guillem Gisbert? ¿Baile de bastones? ¿EDM para los fans del revival F*** Me I'm Famous? El próximo viernes todos los misterios de Cafè pels més cafeteros se nos empezarán a desvelar, pero hasta entonces, dejadme que os trace una hoja de ruta de donde nos llevará el tercer disco de The Tyets.

The Tyets / Instagram
Foto: Instagram

Oficialmente, el anuncio de una "nueva era" apareció justo al cerrar 2024, cuando se despedían de la gira de Èpic Solete que empezó un 25 de marzo de 2023 en la sala Apolo y culminó con un doblete en el Sant Jordi Club en noviembre del año siguiente. Pero entre medio, los de Mataró no se dedicaron únicamente a los escenarios. Así que, aproximadamente a media gira, lanzaron el primer sencillo del álbum, Vull que vinguis. Un tema de inicio relajado, talante tropical, y la candidez propia a la que nos tienen acostumbrados, que de golpe rompe en un UK garage de teclados golosos producido en Miami. Como semilla, dejaba muchas cosas claras. The Tyets han decidido buscar nuevos sonidos, un poco más electrónicos, fórmulas de éxito anglosajonas, pero con la luminosidad de siempre. Lejos de convertirse en gánsteres llenos de fajos de billetes para seguir dentro de la reinterpretación del urbano, se aproximan a la cultura del dominó, a la ropa cómoda y las sonrisas sencillas. Ya pueden cruzar los mares que quieran, que ellos siempre serán los preferidos de las tietes.

Las siguientes pistas son definidas por su reconocible "amigos de sus amigos". Si en su disco anterior encontramos colaboraciones con Figa Flawas, Mushkaa, Julieta y Flashy Ice Cream, en el periodo entre álbumes les vimos junto con Stay Homas, Pau Romero, La Fúmiga, los ya citados Sexenni, Marlena, Javito o celebrando con Els Amics de les Arts. Pero hay dos de las colaboraciones de esta época que han llegado al disco. Sushi Poke, con dani6ix & IZZKID, confirma de nuevo este giro cada vez más electrónico. Entre un recuerdo lejano al merengue electrónico de OMEGA y el electrolatino de Juan Magán, mezclan trompetas con bocinas de feria y se acercan a los jóvenes que en breve acabarán diciendo #SWAG. Y, por otra parte, abrazan el máximo exponente del mainstream haciendo tándem con la triunfita Chiara Oliver. Fa dies es de aquel pop que podría hacer Aitana, si Aitana decidiera algún día cantar más de dos frases seguidas en catalán. Contando con una interpolación directa al In my Feelings de Drake, dejan cada vez más clara la idea de aproximarse a esta versión azucarada de EE.UU. que tanto vende y triunfa allí donde se reproduce. Precisamente que sean estos nombres, y no otros de más consolidados en la escena, deja entrever que The Tyets seguirá haciendo su función de padrinos de la, cada vez más extensa, banda del patio catalana.

The Tyets han decidido buscar nuevos sonidos, un poco más electrónicos, fórmulas de éxito anglosajonas, pero con la luminosidad de siempre

Finalmente, con todas las pistas que fueron dejando caer, todo acabó de cobrar sentido cuando suscitaron el título y la imagen gráfica que los acompañaría. En un cartel estilo Welcome to Las Vegas, The Tyets daba la bienvenida al Maresme. Pero lejos de los colores rojos, azules, y blancos estridentes, y sin bombillas que imitan el dorado de las monedas que caen constantemente en los casinos de Nevada, en la costa catalana la bienvenida es más suave, para todos los públicos. Colores pasteles: rosa y azul. Como un chiclé, pero hablamos de café. Un punto medio entre la histeria de Café de Carolina Durante y un algodón de azúcar. De paso por América del Norte y volver hacia casa. Y si hay un lugar que cumple todos estos requisitos en el mar Mediterráneo es Ibiza. Justo allí está donde decidieron grabar el videoclip del último avance del disco: SI HO DEIXÉSSIM TOT. Con un videoclip con reminiscencias wesandersonianes le dan aquel toque EDM propio de las Baleares Mallorca sin profes.

the tyets / ACN
Foto: ACN

Cafè pels més cafeteros promete ser dulce y frenético. Un bombo a negros, pero también guitarritas de pop 2000. Momentos de relajamiento, de ternura, si no escuchamos A Fora Plou, pero también cañones de confeti mientras un recuerdo catalanizado de una fiesta con David Guetta te pica en la nuca. Ritmos urbanos, pero melodías con nostalgia. Jolgorio pero con moderación. Apto para todas las edades. Letras amigables que no comprometan su escucha delante de padres, madres y abuelas. Para declararte a quien te gusta con la ternura de solo tener quince años, pero bailarlo con la picardía de haber pisado muchas plazas. Y posiblemente, viendo todos los antecedentes, el disco del café promete ser el que más se quemará en todas las verbenas del territorio. Pero gracias a una producción enfocada a las fiestas internacionales, puede convertirse en el pasaporte para conquistar la península más allá de las fronteras catalanas.