Si había alguien capaz de congregar a 1.500 personas para una presentación de libro, este era Quentin Tarantino. El cineasta ha presentado este domingo sus Meditaciones de cine (Reservoir Narrativa, 2023) en el Teatre Coliseum de Barcelona ante un público muy entregado que ha recibido de él exactamente lo que podía esperar: una lección de cine explicada con el nervio, el humor y el entusiasmo habituales del director que a preguntas del crítico Jordi Costa se ha dedicado a explorar aquellas películas que lo han hecho como es y que explican mejor su vida de lo que seguramente lo habría hecho un relato típicamente autobiográfico. De hecho, lo mejor del espectáculo es que te hace más consciente que nunca del papel que juegan estas películas en universo del cineasta.

Lo mejor del espectáculo es que te hace más consciente que nunca del papel que juegan estas películas en universo del cineasta

La misma estructura del acto (una entrevista y una lectura de uno de los capítulos) acaba creando un clímax en que se subraya la verdadera naturaleza del libro, un sentido homenaje a aquellas personas que han influido decisivamente en su manera de mirar, analizar y hacer cine. Y que nos lleva a los espectadores a mirar películas como Jackie Brown o Django desencadenado (sobre todo esta) de otra manera.

Hablante de él a través del cine

En Barcelona Tarantino ha hablado de él, como hace en el libro, a través de las películas que vio de muy pequeño ("antes de lo que tocaba por edad"), preferiblemente con su madre y el ecosistema que emanaba de ella. El cineasta ha proclamado su amor por las películas de explotación, que siempre han estado en la esencia de su cine, y ha hablado de algunas de las que más venera, como Rolling Thunder (aquí El expreso de Corea) o los vehículos de lucimiento para Jim Brown, hasta el punto de ser el único rostro blanco en un inmenso cine lleno de público afroamericano. Se ha referido a la violencia, la propia y la que muestran películas como Deliverance, y ha defendido que el cine es el único arte que la puede llevar "a otro nivel" desde el punto de vista catártico, humorístico y estético. Con todo, ha declarado con vehemencia que aquí la verdadera fuente de traumas, la que ha arruinado la vida de niños durante décadas, es Bambi. Cree que esta es una violencia que te marca, ya que "en los anuncios no te preparaban para ver cómo la madre de Bambi moría a los pocos minutos y después él tenía que sobrevivir en un mundo postapocalíptico". Estallido de carcajadas entre el público.

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Quentin Tarantino a su llegada a Barcelona / Foto: Filippo Venezia / EFE

En Barcelona Tarantino ha hablado de él, como hace en el libro, a través de las películas que vio de muy pequeño

Preguntado por Scorsese (Taxi Driver, otro de los títulos muy citados) y su polémica con Marvel, Tarantino no ha dado la razón al director ni ha entrado en el barro. "He leído cómics de Marvel desde siempre, pero digamos que estas películas han llegado tarde a mi vida". También ha reconfirmado que su próxima, y en teoría última película, será The movie critic, que se prepara para escribir un segundo volumen de Meditaciones de cine centrándose más en los 80 (década, por cierto, que en el primer volumen ya aparece muy desmitificada) y ha dedicado una parte de la presentación a hablar de algunas de sus películas españolas de referencia. Ha citado a Vicente Aranda, Antonio Isasi-Isasmendi (a quién ha bautizado como el "Don Siegel español") y La residencia de Chicho Ibáñez Serrador, de la que siempre habla con admiración. Y así, después de análisis muy personales sobre la evolución del cine, las transformaciones de Hollywood, los cineastas que han redefinido los géneros y las resonancias que todo eso tiene su obra, Tarantino ha acabado hablando de Floyd, el conocido de su madre con quién finalmente pudo hablar del cine que le gustaba y la primera persona a quién leyó un guion. Floyd es el protagonista del último capítulo del libro, el que Tarantino ha leído para cerrar el acto. Escucharlo por boca del cineasta crea exactamente el mismo efecto que te provoca Meditaciones de cine desde la primera en la última página: quieres ver o redescubrir todos los títulos de los que habla y, por descontado, las del mismo Tarantino.