Después de más de dos años de obras de reforma, el gobierno de Aragón ha reabierto este miércoles el Monasterio de Santa Maria de Vilanova de Sixena. Durante este periodo, los bienes que fueron confiscados por la Guardia Civil procedentes del Museu de Lleida y del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) no se han podido visitar. Un tercio del centenar de obras en litigio estarán abiertas al público. En concreto, se trata de 19 provenientes de Lleida y 9 del MNAC. Fue en el 2017, aprovechando la aplicación del artículo 155, cuando las obras fueron trasladadas de Catalunya a Aragón.

El presidente de Aragón, Jorge Azcón ha descrito este miércoles como "un día histórico y especial" con la exposición de obras "expoliadas" de Sixena. El popular ha declarado que se encuentra a la espera de que el Tribunal Supremo ratifique pronto las dos sentencias de los tribunales aragoneses a favor del retorno de las pinturas murales que había a la Sala Capitular y que ahora se encuentran en el MNAC. "El esplendor de Sixena no será total hasta que los frescos de la conocida como la Capella Sixtina del Románico no vuelvan al lugar de donde fueron arrancadas y expoliadas", ha afirmado Azcón, el cual ha recordado que han recuperado cerca de un centenar de bienes gracias a la acción del gobierno aragonés en las tres últimas décadas.

"La devolución de los bienes y de los frescos es un acto de justicia y no de política que, aunque haya ministros que lo pongan en duda, tiene que ver con el cumplimiento de la legalidad y no con las diferentes posiciones políticas de los partidos o de los gobiernos. Hoy venimos a reclamar justicia, no venimos a hablar de política", ha insistido el presidente de Aragón. Según Azcón, la recuperación de los bienes es "un ejemplo de la tenacidad y lo empuje de los aragoneses en la justa defensa de nuestro patrimonio y de nuestra historia".

Inicialmente, las obras de reforma y mejora del espacio tenían que durar un año, un periodo que casi se ha triplicado. El coste total para el gobierno de Aragón ha sido de 2 millones de euros, según ha anunciado Azcón durante el acto institucional de reapertura y presentación de la exposición de las obras. El antiguo dormitorio del monasterio acoge ahora 33 obras originales, seis facsímiles de documentos sobre la vida y cómo se regía el espacio, así como tres vídeos sobre el proceso de restauración, la vida de las monjas de Sixena y las pinturas murales de la Sala Capitular. 21 de las 33 obras de origen catalán que ahora se exponen en la localidad aragonesa de Vilanova de Sixena han sido restauradas.

El resto del cerca del centenar de obras que estaban en Catalunya están almacenadas en un extremo de la misma nave de los dormitorios, con la intención de seguir trabajando en su cuidado, ponerlas a disposición de expertos e integrarlas en futuros cambios del discurso expositivo de Sixena. Hay que recordar que varios expertos habían puesto en cuestión el estado de conservación de los bienes por las condiciones de temperatura y humedad en el interior del monumento.