En el Barça están muy contentos y satisfechos con el magnífico trabajo que ha realizado Hans-Dieter Flick desde su llegada, y ha superado ampliamente todas las expectativas que había. Porque ni el más optimista podía llegar a imaginarse que cambiaría la imagen del equipo sin la necesidad de realizar nuevas incorporaciones, ya que el único fichaje que concretaron fue el de Dani Olmo, quien además se ha perdido muchos partidos por culpa de las lesiones.
Es decir, que prácticamente con la misma plantilla que Xavi Hernández tenía a su disposición el curso anterior, y sin algunas estrellas como Joao Cancelo, Joao Félix e Ilkay Gündogan, que hicieron las maletas, ‘Hansi’ ha logrado mejorar radicalmente los resultados de su antecesor. Son líderes en La Liga EA Sports, y siguen vivos en la Copa del Rey y en la Champions League, una competición donde vuelven a ser considerados como favoritos.
Joan Laporta y Deco están convencidos de que acertaron con la decisión de apostar por el ex del Bayern de Múnich o del TSG Hoffenheim para ocupar el banquillo del Camp Nou, y por fin hay un proyecto ambicioso y estable. No se vivía un ambiente de euforia y de optimismo tan elevado desde la época de Luis Enrique, y por esta razón, en la directiva quieren recompensar al entrenador de 60 años con un nuevo contrato, a pesar de que el actual todavía tiene validez hasta 2026.
Pero en el Barça quieren demostrar la enorme confianza que tienen en Flick con un nuevo vínculo, que se extienda hasta el lejano 2028, y con la opción de poder ampliarlo por otra campaña más de manera unilateral. Asimismo, también desean mejorar ligeramente el salario que percibe el germano, quien en todo momento se ha encargado de dejar claro que es muy feliz con la vida que tiene en España, en su primera experiencia por el extranjero.
De momento ya han existido las primeras conversaciones, y el Barça confía en poder dejar todo cerrado antes del mes de mayo.
Flick aspira a ser el tercer técnico del Barça que consigue un triplete
Flick está concentrado en los próximos compromisos, que serán cruciales para el Barça, y no renuncia a ningún título. Y aspira a ser el tercer técnico del club que consigue un triplete en su primer año, como previamente hicieron Pep Guardiola y Luis Enrique.
Hay motivos para poder ilusionarse, y la confianza que existe es máxima.