El Barça pudo sumar los tres puntos contra el Girona (4-1) sin tener que acordarse de la polémica acción que marcó el inicio del partido. Cuando todavía no se habían cumplido 10 minutos y con el marcador todavía empatado a 0, Fermín López fue derribado cerca del área rival. En primera instancia, Pulido Santana pitó falta, pero faltaba ver la revisión del VAR. La jugada era muy justa, aunque parecía que la falta era sobre la línea. Por lo tanto, tenía que ser penal a favor del equipo local.

Después de unos minutos de incertidumbre, el árbitro principal, Pulido Santana, se acercó al monitor para ver de nuevo la acción. Todo el mundo esperaba una pena máxima para los culés, sin embargo, la decisión final del colegiado canario sorprendió: ni falta ni penalti para el conjunto de Hansi Flick, pilota a favor del Girona. El colegiado había interpretado que era falta del “16” blaugrana en el momento de intentar chutar. Lo peor de todo es que solo necesitó una repetición para sacar esta conclusión, que dejó a Montjïc incrédulo.

Sujeten López, en el penal|penalti no silbado al Barça - Girona / Foto: EFE
Fermín López, en el polémico penalti no pitado durante el pasado Barça - Girona de Liga / Foto: EFE

Todavía más dudas con el audio del VAR: Figueroa Vázquez, silenciado

Unas horas más tarde del final del partido entre Barça y Girona, casi a las 12 de la noche, la Real Federación de Fútbol (RFEF) ha publicado el audio de la revisión de esta jugada, para intentar ofrecer clarividencia y transparencia. No obstante, el vídeo publicado ofrece todavía más dudas, ya que están silenciadas las palabras de Figueroa Vázquez, el árbitro del VAR, para justificar que Pulido Santana revisase la jugada en el VAR. Directamente, pone la conversación en el momento en que el colegiado principal llega al monitor.

“A ver pónmela. Estoy delante de la pantalla. De acuerdo, efectivamente es el atacante el que le da al defensa, por lo tanto, señalaré falta en ataque”, comenta Pulido Santana en la jugada. Solo se escucha a Figueroa Vázquez en el inicio y el final de la jugada, omitiendo el momento en que explica al árbitro de campo el motivo de la revisión, con momentos de silencio. El vídeo está editado y no sirve para aclarar ninguna duda sobre la polémica jugada, más todavía si se tiene en cuenta que solo utiliza una repetición. Un nuevo escándalo de una herramienta que cada día genera más controversia.