El próximo 26 de abril, el FC Barcelona y el Real Madrid se enfrentarán en la gran final de la Copa del Rey, un Clásico que promete emociones fuertes y que podría marcar un antes y un después en la temporada. Para el Barça, es la oportunidad perfecta de conseguir un título importante, y para Hansi Flick, el partido supone su primer gran examen como técnico culé.
Pero el entrenador alemán ya tiene un problema sobre la mesa. Uno de esos "benditos problemas" que pueden definir un partido: ¿quién será el delantero titular en la final?.
Ferran Torres pide paso
Uno de los nombres propios del Barça en esta edición de la Copa ha sido Ferran Torres. El delantero valenciano ha cuajado una actuación sobresaliente a lo largo del torneo, siendo clave en momentos importantes con goles decisivos y una actitud incansable sobre el césped. Su rendimiento en la semifinal ante el Atlético de Madrid, donde anotó el gol de la victoria en el Metropolitano, ha reforzado su candidatura para ser titular en la final.

Ferran no solo está marcando goles, también ha mostrado una conexión cada vez más sólida con jugadores como Lamine Yamal, siendo parte fundamental de las jugadas ofensivas más peligrosas del equipo. El '7' azulgrana se siente en plena forma y lo ha dejado claro tanto en los entrenamientos como dentro del vestuario: quiere ser titular en la final.
El peso de Lewandowski
Sin embargo, enfrente está nada menos que Robert Lewandowski, el máximo goleador del Barça esta temporada y uno de los jugadores más respetados del vestuario. A pesar de que el polaco ha tenido altibajos en cuanto a rendimiento, sigue siendo una amenaza constante para las defensas rivales y un referente ofensivo por experiencia y jerarquía.
Flick ha confiado en él durante buena parte del curso, pero no ha pasado desapercibido que el entrenador alemán ha comenzado a alternar sus minutos, sobre todo cuando Ferran está en un buen momento. La veteranía de Lewandowski —que cumplirá 37 años en agosto— empieza a pesar, y su nivel físico ya no es el de antaño.

Un dilema táctico y emocional
El problema de Flick no es solo deportivo, también es emocional. Sentar a un jugador como Lewandowski en una final ante el Real Madrid podría generar tensiones internas, sobre todo si el resultado no acompaña. Pero dejar fuera a Ferran, uno de los jugadores más en forma y que mejor está rindiendo, también sería un riesgo táctico.
Además, está el contexto: Ferran ha brillado especialmente en la Copa del Rey, una competición donde se ha sentido protagonista desde el primer minuto. Darle continuidad parece lógico desde el punto de vista del mérito y el rendimiento.
Decisión pendiente
A falta de semanas para el gran duelo, Flick tendrá tiempo para evaluar el estado físico y mental de ambos jugadores. Todo dependerá también de cómo rindan en los partidos previos de Liga, donde el técnico podría ir probando fórmulas.
Lo que está claro es que Ferran Torres ha alzado la voz, respaldado por su rendimiento, y ya no es simplemente una alternativa en el banquillo. Flick sabe que, el 26 de abril, deberá tomar una de las decisiones más difíciles de su etapa en el Barça: apostar por la experiencia o por el momento de forma.
Sea quien sea el elegido, el técnico alemán tiene claro que no hay margen de error. En una final contra el eterno rival, cualquier detalle puede marcar la diferencia.