El mercado de verano tendrá un nombre propio inesperado: Kevin De Bruyne. El belga, que ha encarnado el estilo y la ambición del Manchester City en la última década, cerrará su etapa en Inglaterra cuando finalice su contrato el próximo 30 de junio. La decisión, hecha pública este viernes, marca un punto de inflexión tanto para el club como para el propio jugador, que a sus 33 años afronta el tramo final de su carrera profesional.

Su rendimiento en los últimos meses, condicionado por las lesiones, ha alimentado la posibilidad de un cambio de aires. Sin embargo, en lugar de dar el salto inmediato al fútbol saudí, como se había especulado, De Bruyne ha despertado el interés de un club que aún aspira a dominar Europa: el Paris Saint-Germain, que prepara una ofensiva para firmarlo sin coste de traspaso.

Kevin de Bruyne Manchester City EFE
Kevin de Bruyne Manchester City EFE

El proyecto parisino busca experiencia 

El PSG considera prioritario incorporar a futbolistas de jerarquía. De Bruyne, pese a su bajón estadístico esta temporada (2 goles y 6 asistencias en 20 partidos), sigue siendo un mediocampista con una capacidad creativa difícil de igualar en el continente. El club francés plantea un contrato de dos temporadas para que aporte liderazgo y conocimiento competitivo en un vestuario joven.

La maniobra tiene sentido: en París buscan perfiles capaces de rendir de inmediato en la Champions League, el gran objetivo pendiente. De Bruyne, que conquistó la competición el pasado curso con el City, encaja en esta estrategia de "fichajes puentes", capaces de sostener el equipo mientras se remodela el proyecto a medio plazo.

Kevin de Bruyne Manchester City
Kevin de Bruyne Manchester City

De Bruyne no descarta Arabia, pero prioriza seguir en Europa

Aunque no faltan ofertas millonarias desde Arabia Saudí, fuentes cercanas al futbolista indican que su prioridad sigue siendo la élite europea. No se trata solo de una cuestión económica: De Bruyne quiere seguir compitiendo al máximo nivel antes de plantearse destinos más exóticos. El PSG, por su ambición deportiva y su contexto de reconstrucción, representa una oportunidad atractiva para prolongar su carrera en un entorno competitivo.

Para el Manchester City, su salida supone mucho más que el adiós a un jugador icónico. De Bruyne ha sido el hilo conductor de una de las mejores generaciones de la historia reciente del fútbol inglés. Ahora, mientras cierra su etapa con el club, su futuro inmediato se jugará entre la continuidad en el máximo nivel y las tentaciones de un retiro anticipado.