Todo el mundo recuerda aquel episodio de hace más de una década en el que José Mourinho, entonces entrenador del Real Madrid, puso el dedo en el ojo de Tito Vilanova, que era el segundo entrenador de Pep Guardiola en el Barça. Un acto de agresividad de un entrenador fuera de sí y que no sabía como reaccionar a los constantes baños de los culés. Pero es que ahora lo ha vuelto a hacer, de otra manera, pero también agrediendo al entrenador del Galatasaray, el gran rival de su equipo, el Fenerbahçe.
El Fenerbahçe, eliminado entre polémica por el Galatasaray
Mourinho no ha cambiado ni cambiará nunca. Ahora, siendo entrenador del Fenerbahçe, ha vuelto a estar en el centro de la polémica en el partido de cuartos de final de la copa turca contra el Galatasaray. El conjunto del entrenador portugués perdía el partido por 1-2 en casa y en el tiempo de descuento del segundo tiempo llegó el momento culminante del duelo.
Mert Hakan, del Fenerbahçe, y Kerem Demirbay y Barış Alper Yılmaz, del Galatasaray, fueron expulsados en el segundo minuto de los añadidos. Y ya con 17 minutos sobrepasados también fue expulsado el local Frederico Rodrigues. Todo esto, después de una larga pelea que mantuvo una muy alta tensión durante más de cinco minutos.

Reyerta, tarjetas rojas y agresión de José Mourinho
Para saber cómo se llegó a este gran momento de tensión se tiene que saber que el Fenerbahçe, jugando en casa, no sabía como empatar la eliminatoria e iba viendo cómo sus opciones de pasar a las semifinales se desvanecían. Por esto el juego sobre el césped se fue endureciendo y los aficionados locales se fueron encendiendo. En el minuto 86, cuando Victor Osimhen, bigoleador del Galatasay, fue sustituido por Álvaro Morata, hubo lanzamiento de objetos desde la grada.
Y esto generó que los futbolistas también tomaran parte de la disputa, creando una reyerta importante sobre el césped. El árbitro del partido mostró tarjetas amarillas a Rolland Sallai, Edin Dzeko y Eren Elmaili, que estaban en el campo, y a Irfan Kahveci, Milan Skriniar y Osimhen, que estaban en la banda. Al final, se mostraron las tres tarjetas rojas iniciales ya mencionadas.
Sin embargo, la tensión se alargó más del cuarto de hora que se añadió de juego, acabando con un expulsado más del Fenerbahçe y con Mourinho haciendo de las suyas al terminar el partido. El entrenador portugués persiguió y se encaró con Okan Buruk, el entrenador del Galatasaray, y le tiró la nariz. Buruk acabó cayendo al suelo y se tuvieron que llevar a Mourinho.
💥 Jose Mourinho'dan Okan Buruk'a fiziksel müdahale! #FBvGS pic.twitter.com/6bqDZRj2CM
— En Spor (@aspor) April 2, 2025
Una imagen lamentable, pero que en Turquía no es tan extraña. Pero otra vez tenemos a José Mourinho como gran protagonista de una trifulca que no tiene nada que ver con el fútbol.