Julián Álvarez llegó al Atlético de Madrid el pasado verano como uno de los fichajes estrella del proyecto colchonero. Campeón del mundo con Argentina y pieza importante en el Manchester City de Guardiola, su fichaje fue recibido como un golpe de efecto en el Metropolitano. Y, a nivel individual, el delantero argentino ha cumplido con creces: goles, asistencias, entrega y compromiso absoluto con el estilo de Simeone.
Sin embargo, el balance colectivo ha sido mucho más gris. El Atlético ha vivido una temporada muy por debajo de las expectativas, cayendo eliminado en Copa del Rey, fuera de la Champions League y prácticamente sin opciones en LaLiga a estas alturas del calendario. Y esa falta de ambición competitiva está empezando a generar dudas en el entorno del futbolista.
Decepción en su entorno
Fuentes cercanas al entorno de Julián Álvarez han dejado caer en los últimos días que el delantero está muy decepcionado por no haber peleado ningún título. Su ambición es máxima, y tras haberlo ganado todo en el Manchester City y con la selección argentina, no se conforma con un proyecto que no luche por lo más alto. El argentino es joven, tiene hambre de gloria y no quiere ver pasar los mejores años de su carrera en un equipo que no esté a la altura de sus aspiraciones.

Aunque públicamente no ha dicho nada, el mensaje ha sido claro en privado: si el año que viene se repite una temporada como esta, Julián empezará a considerar seriamente un cambio de aires.
Muchos pretendientes al acecho
El nombre de Julián Álvarez sigue despertando un enorme interés en el mercado europeo. Su talento es indiscutible, y varios clubes importantes han estado atentos a su evolución esta temporada en el Atlético. Aunque su contrato es largo y su cláusula elevada, la presión del propio jugador podría facilitar una posible salida si el proyecto no mejora.
Equipos de la Premier League, donde ya brilló con el Manchester City, no le han perdido de vista, y algunos gigantes europeos como el PSG o incluso el Barça han preguntado por su situación.

Simeone, consciente del riesgo
En el cuerpo técnico del Atlético son plenamente conscientes del malestar del delantero, y también saben que no pueden permitirse perder a uno de los jugadores más diferenciales de la plantilla. Simeone lo ha protegido durante toda la temporada, dándole galones desde el primer día, pero el argentino necesita sentirse parte de un equipo competitivo. Para retenerlo, el club deberá hacer un esfuerzo en verano, no solo para reforzar la plantilla, sino también para recuperar la ilusión en el proyecto.
El futuro, en manos del club
Julián Álvarez no ha pedido salir. De momento. Pero el mensaje está sobre la mesa: si no hay títulos ni ambición, no descarta cambiar de aires en el futuro cercano. El Atlético tiene ahora la responsabilidad de demostrarle que puede luchar por todo. De lo contrario, en el verano de 2026 podría estallar una bomba en el Metropolitano. Y perder a Julián sería un golpe muy difícil de encajar.