Lamine Yamal juega a otra cosa. Va un paso por delante del resto. Este miércoles, el Atlético de Madrid, en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, ha pagado a alto precio la enésima noche de inspiración de la perla del Barça, que ha conseguido el pase a la final de Sevilla del próximo 26 de abril (0-1) en la que se encontrará el Real Madrid.
Lamine Yamal y su galería de arte
Aunque ni siquiera llega a la mayoría de edad, Lamine Yamal ya tiene material para hacer una película de sus mejores jugadas, escritos para firmar un libro de sus recursos y piezas de coleccionista para abrir una galería de arte. De hecho, solamente durante su actuación en el Metropolitano ya se puede sacar una lección para las escuelas de fútbol de todo el mundo, y es que Lamine Yamal no es tan solo desequilibrio y visión de juego, es el arte del dominio de los tiempos.

El “19” del Barça siempre encuentra el contrapié del rival, siempre encuentra el espacio y el momento adecuado para ejecutar los pases que solo él imagina y, como no podría ser de otra manera, siempre es un recurso buscado por sus compañeros. Porque Lamine, por naturaleza, comporta peligro con el balón en los pies, pero mientras todos están pendientes de su figura, los Raphinha, Pedri, Kounde o el hoy titular Ferran Torres le dibujan desmarques con tal de ampliarle un abanico de posibilidades que ya de por sí es muy alto.
En una de estas, Ferran Torres ha picado a la espalda de Giménez para, con la puntera, superar a Musso y poner el 0-1 en el marcador (27'). La definición del tiburón ha estado a la altura de un hombre con la confianza por las nubes, y es que, con el de este miércoles, su dulce momento goleador se estira ya a los 5 goles en los últimos 4 partidos. Sea como sea, esta vez, más de medio gol es la asistencia de Lamine, que entre un bosque de piernas, ha filtrado otro pase de elegido.

Pedri y la batuta
Lamine Yamal ha sido de nuevo el faro que ha iluminado las jugadas ofensivas de un Barça que solo veía sombras de jugadores vestidos de rojiblanco, pero cuando los de Diego Pablo Simeone han abandonado su bloque bajo y han adelantado filas para la presión, el otro futbolista del Barça que juega con el cronómetro en la mano, Pedri, ha saltado a escena.
El canario es otro que baja pulsaciones o las acelera cuando quiere y, prácticamente siempre, coincidiendo con lo que la jugada pide. Y este miércoles, con la mayoría de acciones requiriendo calma, Pedri ha tenido siempre la solución. De esta manera, el Barça ha conservado el 0-1 en el marcador, logrando un pase que representa el equilibrio de la balanza. Mientras el Real Madrid ha llegado a la final de la Copa del Rey a partir de las polémicas arbitrales, el Barça lo ha hecho a partir del fútbol, del talento y del esfuerzo.