El posible regreso de Leo Messi al FC Barcelona vuelve a ser tema de conversación en el entorno azulgrana. A sus 37 años, el astro argentino está disfrutando de su experiencia en el Inter Miami, pero en los últimos días ha surgido un rumor que ilusiona a la afición culé: Messi no quiere retirarse sin jugar en el nuevo Spotify Camp Nou, que estará listo la próxima temporada.
El deseo de Messi de volver al Barça es una posibilidad real, pero no será sencilla. Laporta lo sabe y está atento a cada movimiento, aunque la decisión final dependerá exclusivamente del propio Messi.
Un sueño pendiente: volver a casa
Desde su salida en 2021, Messi ha tenido una relación agridulce con el Barcelona. Se fue entre lágrimas, sin poder despedirse como hubiera querido, y aunque en 2023 estuvo cerca de regresar, finalmente optó por fichar por el Inter Miami. En aquel momento, el Barça no pudo garantizarle estabilidad económica ni un proyecto claro, lo que llevó a Messi a buscar tranquilidad en la MLS.
Sin embargo, su amor por el Barcelona sigue intacto. Ha confesado en varias ocasiones que quiere volver en algún momento, y la posibilidad de jugar en el remodelado Camp Nou es un factor que le hace dudar sobre su futuro.
La condición de Messi: no quiere ser un problema
Si bien Messi sueña con vestir nuevamente la camiseta azulgrana, tiene una condición innegociable para volver: solo lo hará si siente que puede ayudar al equipo.
El argentino es consciente de que el Barça ha cambiado mucho en los últimos años. Ahora es un equipo lleno de jóvenes talentos como Lamine Yamal, Pedri, Gavi y Cubarsí, que representan el futuro del club. Messi no quiere que su regreso entorpezca el crecimiento de estos jugadores, ni convertirse en una carga para el equipo.
Es por eso que, antes de tomar cualquier decisión, el '10' analizará su estado físico y su impacto en el equipo. Si cree que puede aportar sin afectar la dinámica del grupo, entonces sí consideraría regresar.
Laporta, atento a la situación
El presidente Joan Laporta es consciente de este deseo de Messi y ha mantenido contacto con su entorno. Aunque la relación entre ambos se enfrió tras la salida del argentino, en los últimos meses ha habido intentos de acercamiento. Laporta sabe que el regreso de Messi sería un golpe de efecto mediático y emocional para el club, pero también comprende que no puede ser una decisión puramente sentimental.
El Barça sigue con problemas financieros, y fichar a Messi, aunque sería gratis, implicaría un esfuerzo económico importante en términos salariales. Además, el club tiene otras prioridades en el mercado, como reforzar el centro del campo y la delantera.
¿Un último baile en el Camp Nou?
Por ahora, Messi no tiene prisa en tomar una decisión. Su contrato con Inter Miami lo vincula hasta 2025, pero existen cláusulas que podrían facilitar su salida. El argentino se tomará su tiempo para analizar todas las opciones y, si realmente siente que puede ayudar al Barça sin ser un obstáculo, entonces el regreso podría volverse una realidad.
La afición culé sueña con un último baile de Messi en el Camp Nou, pero todo dependerá de su estado físico y de las condiciones que le pueda ofrecer el club. Hasta el verano, el futuro de Messi seguirá siendo una incógnita abierta.