El nombre de José Mourinho vuelve a sonar con fuerza en el panorama internacional, esta vez vinculado a un desafío inédito en su trayectoria: dirigir la selección de Brasil. Tras la destitución de Dorival Júnior, consecuencia de la dura derrota frente a Argentina (4-1) en Buenos Aires, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) busca un perfil de peso para reactivar un proyecto mundialista que, hasta ahora, ha estado lleno de dudas e inconsistencias.

A sus 62 años, Mourinho atraviesa una etapa de transición en el Fenerbahçe, donde todavía no ha cerrado su etapa, pero el reto de asumir la conducción de la pentacampeona del mundo representa una oportunidad que podría cambiar el rumbo final de su carrera.

El carisma de "The Special One", el perfil que Brasil busca para reconstruirse

Brasil no atraviesa su mejor momento. Los últimos ciclos técnicos han dejado una sensación de estancamiento competitivo, y la necesidad de un golpe de autoridad desde el banquillo es evidente. En este contexto, el perfil de Mourinho emerge como una solución: su experiencia en la élite europea, su capacidad para manejar plantillas plagadas de estrellas y su carácter fuerte encajan con la idea de imprimir un nuevo sello en la "Canarinha".

Dirigir a jugadores como Vinícius Júnior, Rodrygo o Endrick sería un reto apasionante para el portugués, acostumbrado a potenciar el talento individual dentro de sistemas tácticos rigurosos. Además, su historial de títulos —que incluye Champions, Premier League, Serie A y LaLiga— avala su candidatura frente a otras opciones que maneja la federación brasileña.

Un desafío que Mourinho nunca ha asumido: el fútbol de selecciones

Pese a su extensa trayectoria en clubes de primer nivel, Mourinho nunca ha dirigido a una selección nacional. Tomar las riendas de Brasil no solo implicaría salir de su zona de confort, sino también asumir la presión histórica de devolver a un país futbolero a lo más alto del escenario mundial, especialmente con la Copa del Mundo de 2026 en el horizonte.

Desde Turquía, el Fenerbahçe sigue confiando en su proyecto con él al frente, pero el interés de la CBF podría cambiar las prioridades del técnico luso. Fuentes cercanas apuntan que Mourinho está abierto a valorar seriamente esta opción, consciente de que oportunidades así rara vez se repiten.

La posibilidad de ver a José Mourinho liderando a Brasil genera expectativa y abre un nuevo capítulo de especulaciones en el mercado internacional de entrenadores.