A diferencia de lo que ocurría hace unos años, cuando la sede de la final de la Copa del Rey se decidía una vez se conocía el nombre de los 2 finalistas, desde el 2020 el estadio ya está definido, la Cartuja de Sevilla, sean quienes sean los 2 clubes implicados.

En esta edición, sin embargo, hay un inconveniente, que desde hace meses el estadio está en obras de mejora, ya que se ha eliminado la pista de atletismo, para aumentar la capacidad y acercar a los aficionados al rectángulo de juego, como en los últimos años se ha hecho en Anoeta, Son Moix o el Juegos Mediterráneos de Almería. Los encargados de las obras aseguran que están dentro de plazo, "con la suficiente antelación para el cumplimiento de los compromisos del calendario y de la llegada del Real Betis Balompié la temporada 2025-26". Las imágenes actuales de las obras, sin embargo, generan preocupación.

Siguen las obras en el Estadio de la Cartuja

Y es que a fata de 3 semanas para la gran final de la Copa del Rey, el Estadio de la Cartuja sigue sin estar a punto. Todavía faltan colocar una buena parte de los asientos de las nuevas gradas, además de que se sigue instalando todo el sistema de desagüe.

Una vez concluida esta parte, todavía faltaría instalar la parte superior, el suelo en el que se deberá plantar todo el césped, que necesita un tiempo para asentarse, ya que no se quiere una final con una hierba en mal estado que se levante, lo que dificultaría el juego y, lo que es peor, aumentaría el riesgo de lesión.

El Metropolitano, candidato para ser la sede si la Cartuja no llega a tiempo

De momento, desde la RFEF se mantiene la calma, ya que están convencidos de que no habrá problemas y que el Estadio de la Cartuja estará terminado antes de la final. Hace unas semanas, ante el temor de que cualquier contratiempo, la RFEF valoró la posibilidad de mover la final al Metropolitano, para garantizar que el partido se pudiera disputar sin problemas.

En Sevilla están tranquilos y confían en la palabra de la gestora de las obras. La única preocupación es el estado del césped para el día del partido, aunque se hará todo lo posible para que el verde solo sea el invitado de excepción de un auténtico partido para la posteridad.