Apuntad bien este nombre: Sydney Schertenleib. Para muchos culés todavía es totalmente desconocida, pero pronto se consolidará como una de las caras visibles del Barça femenino. Con solo 18 años recién cumplidos (2007), la futbolista natural de Zúrich se ha convertido en la última joya de la Masia que deslumbra a Europa. Fue una de las protagonistas de la reciente victoria que el equipo de Pere Romeu alcanzó a la ida de los cuartos de final de la Champions contra el Wolfsburg (1-4), anotando un golazo en el minuto 88 para dejar sentenciada la eliminatoria.

La intrahistoria del fichaje de Sydney Schertenleib: todo empezó por Instagram

El ascenso de Sydney Schertenleib a la máxima élite ha sido meteórico. Aunque todavía tiene ficha del filial, ya disfruta de oportunidades importantes con el primer equipo, como se demostró el pasado miércoles. El interés del Barça por ella empezó cuando la selección de Suiza vino a España para hacer una concentración, donde fue analizada por diferentes miembros de la secretaría técnica blaugrana. Pronto vieron que estaban ante un talento especial y no tardaron en intentar cerrar la incorporación de forma rápida.

Lo más curioso de todo es que la primera interacción entre el Barça y la jugadora se produjo a través de Instagram, ya que Schertenleib todavía no tenía representante. Por lo tanto, el club blaugrana le pidió a través de esta red social el contacto de su tutor, con quien acordó todos los detalles para poder materializar el fichaje para el filial. No fue nada complicado poder llegar a un acuerdo. Y en solo pocos meses, la suiza ya es uno de los tesoros mejor guardados que tiene la Masia.

Sydney Schertenleib, la guinda del pastel del proyecto blaugrana

Sydney Schertenleib es una mediocampista ofensiva que tiene mucha llegada a gol. Aunque todavía está en periodo de formación y es complicado decir qué clase de futbolista acabará siendo, hasta ahora se puede asegurar de que la destreza técnica es su mayor virtud. Con la pelota en los pies hace magia, tanto a la hora de organizar el juego como de superar rival con sus característicos recortes. Y en los últimos metros, tiene una gran facilidad para ver portería.

Con estas condiciones, parece imposible que Schertenleib no se convierta en un símbolo del fútbol femenino en la próxima década. Más todavía teniendo en cuenta que tendrá las mejores jugadoras del mundo en su posición como mentoras, como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí. La Masia y el Barça vuelven a sonreír, ahora en parte también gracias a Instagram.