El Real Madrid disputará el próximo 26 de junio la final de la Copa del Rey en el Estadio de la Cartuja de Sevilla. El club blanco ha adquirido su billete después de dejar en el camino a la Deportiva Minera, al Celta, al Leganés y a la Real Sociedad, 4 eliminatorias en las que, a excepción de la primera, el equipo de Carlo Ancelotti ha sufrido lo indecible y, casualmente, ha sido beneficiado por decisiones arbitrales.

El escandaloso penalti al Celta

El primer escándalo se produjo en los octavos de final. Al Real Madrid le tocó el Celta, a partido único y en el Santiago Bernabéu, una eliminatoria teóricamente fácil para los blancos, que además se pusieron 2-0 en el marcador. El Celta, sin embargo, logró el 2-2 y aguantó lo que pudo en la prórroga, hasta que fue arrollado por el mayor potencial físico del Real Madrid.

El principal problema es que, con 0-0 en el marcador, al borde del descanso y justo en la acción previa del 1-0, se produjo la acción del partido, un penalti escandaloso de Lunin a Swedberg que vio todo el mundo excepto el árbitro y el VAR.  "Tienen más medios que nunca para tomar la decisión correcta y no equivocarse. Es una pena, da que pensar", afirmó Marcos Alonso después del partido. Iago Aspas, por su parte, optó por la ironía, al poner el famoso vídeo de la guerra del humorista Miguel Gila. El escándalo no terminó ahí, ya que el árbitro también le perdonó la expulsión a Endrick, por un pisotón a Starfelt y un penalti de Rüdiger, ya en la prórroga, que el VAR ni revisó por un inexistente fuera de juego de Bamba.

Leganés y Real Sociedad: eliminados con polémica arbitral

Eliminado el Celta, fue el turno del Leganés, que este mismo fin de semana ya sufrió un arbitraje lamentable en el partido de Liga. El equipo pepinero vio como a Endrick, de nuevo, le salía gratis un pisotón, sobre Renato Tapia. El colofón fue un claro penalti sobre Sergio González que, de nuevo, el árbitro principal y el VAR no consideraron. Aún y así, el Leganés se quedó a segundos de forzar la prórroga, que evitó Gonzalo en el minuto 93.

Y llegaron las semifinales, ya a doble partido, contra la Real Sociedad, y la historia se ha vuelto a repetir. En la ida, que se llevó el Real Madrid por 0-1, no hubo polémica, pero toda se acumuló en la vuelta. La Real Sociedad salió con todo y logró ponerse 1-3, rozar la épica, hasta que el árbitro y el VAR, de nuevo, obviaron el reglamento permitiendo una acción en la que Mbappé estaba en claro fuera de juego. La jugada terminó en el córner del 3-3. "Hay un posible fuera de juego, que era: ese tipo de situaciones se suelen pitar. Es mejor no hablar, no lo han pitado y punto. Tengo muy claro que no hubieran dado gol si hubiese pasado en nuestra área. Nos han eliminado de Copa, como también lo hicieron en la Europa League: teniendo ayudas en un apartado en el que todos pedimos que sea neutro. El Real Madrid no necesita este tipo de ayudas porque es un grande y lo ha demostrado siempre en toda su historia. Nos vamos dolidos", declaró Imanol Alguacil. Para rematarlo, Rüdiger se abrazó con los aficionados después del 4-4, una acción que, como quitarse la camiseta, conlleva la tarjeta amarilla. Ni eso. El Real Madrid ya está en la final de una competición que algunos, en las redes sociales, consideran que se ha convertido en el trofeo Bernabéu.