Empiezan a faltar adjetivos y también espacio en un texto que pretende ser una síntesis de la jornada para que quepan las consecuencias de los destrozos que está provocando en la economía mundial, empezando por la de su propio país, Estados Unidos, el presidente Donald Trump. La advertencia del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, alertando que es muy probable que los aranceles de la administración Trump aumenten la inflación en los próximos trimestres, frenen y ralenticen el crecimiento de Estados Unidos y que, como consecuencia de todo ello, una inflación más alta puede acabar siendo persistente y no temporal, es muy significativa. Los analistas de JP Morgan han elevado de un 40% al 60% la probabilidad de una recesión global.

Seguramente, es lo máximo que se puede decir en estos momentos en Estados Unidos, donde, como estamos viendo, además de medidas de difícil justificación, se está produciendo una caza de brujas con altos cargos que supuestamente mantienen una actitud crítica o bien son señalados por activistas de extrema derecha. En esta purga, este viernes han sido cesados en sus cargos, sin explicación aparente alguna, el director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Timothy D. Haugh, quien también es el responsable de cibernética, en una verdadera revolución en los servicios de inteligencia. El cese de Haugh, con más de 30 años de experiencia en inteligencia, ha ido acompañado de la salida de su número dos, Wendy Noble, que forma parte del consejo de seguridad desde 1987.

La administración estadounidense no se esperaba una respuesta tan contundente de China

En medio de este clima de terror se ha instalado el miedo a que haya despidos por ser considerado insuficientemente leal, un concepto muy alejado de parámetros democráticos y enormemente preocupante. Viendo todo eso, bastante ha dejado dicho Jerome Powell el día después de que Wall Street sufriera el jueves la peor caída en cinco años, y este viernes continuará su retroceso. Las bolsas europeas han sufrido igualmente como consecuencia de los aranceles su peor caída desde la pandemia. En España, el Ibex ha tenido una de las 17 peores sesiones desde su creación en 1992, con un retroceso del 5,83% y con la banca sufriendo una caída de alrededor del 10%. Podríamos seguir, pero todos los datos van en la misma dirección.

Como era previsible, la respuesta de China no se ha hecho esperar y ha anunciado la imposición de aranceles de 34% a la importación de todos los productos estadounidenses. La guerra comercial entre ambos países va a tener consecuencias graves para EE.UU., cuya administración no se esperaba una respuesta tan contundente. Las palabras de Trump en las redes sociales, señalando que China se había equivocado y había entrado en pánico y eso es lo único que no se pueden permitir, suenan a una bravuconería de quien ha puesto toda la carne en el asador sin calibrar del todo las consecuencias.

La gran pregunta en muchos sectores de la sociedad de Estados Unidos es ¿hasta dónde va a llegar todo esto? ¿Cuánto más van a soportar las grandes empresas y los colectivos más influyentes del país las barbaridades de Trump?