Cuenta atrás para la Semana Santa, tiempo de procesiones y pasiones y también de Armats y Manaies. Los Armats y Armats son figuras tradicionales presentes en muchas procesiones de Semana Santa em Catalunya. Representan soldados romanos y tienen una larga historia vinculada a la religión, la cultura popular y la teatralización de la Pasión de Cristo. Los Armats (o Manaies, según la zona) tienen su origen en las representaciones medievales de la Pasión y en las procesiones religiosas que se hacían para rememorar la muerte y resurrección de Jesucristo.
Se cree que su presencia podría tener raíces en los siglos XVI y XVII, cuando las procesiones de Semana Santa se popularizaron y se incorporaron elementos teatrales y simbólicos. Si bien la tradición de los Armats no es exclusiva de Catalunya, aquí tiene una presencia muy destacada y una evolución propia, y como veremos más adelante, los Manaies catalanes tienen unos rasgos distintivos que los hacen diferentes de los del resto del mundo.
¿En qué se diferencian los Armats de los Manaies?
Nos situamos ahora en el Barroco, en los siglos XVII-XVIII, cuando las representaciones de las procesiones de Semana Santa se volvieron más elaboradas y espectaculares, con la incorporación de vestuarios más trabajados, coreografías y elementos marciales. Así pues, los soldados romanos simbolizan a los guardianes de Jesús durante la Pasión, especialmente en el episodio del arresto, el juicio delante de Pilato y la crucifixión. Es por eso, que en la actualidad no solo vemos Armats en las procesiones, sino que también los podemos ver en las representaciones de la Pasión o incluso en pesebres vivientes.
Si hay alguien que entiende de Armats y Manaies es Joaquim Valls, el presidente de los Armats de Mataró, y es él quien nos explica las diferencias entre los Armats y los Manaies. Pues bien, realmente son lo mismo, simplemente cambia el nombre en función de la zona, indica Joaquim: Armats es el término más habitual en zonas como el Campo de Tarragona, las Terres de l'Ebre y el Penedès, y Manaies es más común a las comarcas de Girona y otras zonas del norte de Catalunya. Si vamos a las tierras de Lleida, seguramente oiremos hablar más de Pagesos o Botxins, en torno a Barcelona hay Romans y Centurions, y en la zona de Castellón quizás nos hablarán de Jueus.

¿Una tradición excepcionalmente catalana?
La respuesta a esta pregunta nos la da Joaquim, y se podría resumir con uno 'sí' y 'no'. Soldados desfilando durante la Semana Santa los hay por toda la península Ibérica, pero, a diferencia de los Armats catalanes, no forman parte de entidades. "Es otro concepto", apunta al presidente de los Armats de Mataró, que aclara que fuera de Catalunya, los soldados no están agrupados bajo una entidad, "son acompañantes de las cofradías".
Y es más, los Aramats no solo se encuentran en la península Ibérica, en Italia, en ciudades como Roma y Sicilia, las procesiones de Semana Santa incluyen soldados romanos en dramatizaciones de la Pasión de Cristo, en Francia, algunas procesiones del sur mantienen elementos similares, y en Alemania, en recreaciones religiosas como la Pasión de Oberammergau, también hay figuras de soldados romanos.

El relevo generacional
Ser Armat implica un sacrificio, como el que comporta formar parte de cualquier entidad que participe activamente de actos culturales. Preservar esta parte del patrimonio catalán comporta trabajo y responsabilidad, y es que los Armats de Mataró tienen más de 300 años de historia, los de Girona están documentados desde el siglo XVIII y, por ejemplo, los de Manresa fechan del siglo XIX. Joaquim Valls tiene claro que cuando se acerca la Semana Santa, en casa lo verán poco, ya que (si bien se hace trabajo durante todo el año), dos meses antes de salir a la calle tocan ensayos y trabajo casi diariamente!. Joaquim, sin embargo, está tranquilo, porque está convencido de que hay relevo generacional y recuerda que desde el 2017 tenían una formación por completar, pero que este año han entrado 16 personas nuevas, y eso les ha permitido, incluso, tener recambios. "La gente busca compañía y valores, los padres de los más pequeños siempre nos hacen la broma típica de 'a ver si nos encarriláis a los niños'", bromea Valls.

En definitiva, los Armats o Manaies son mucho más que una simple representación histórica; son un legado cultural que ha pervivido a lo largo de los siglos gracias a la pasión y dedicación de generaciones enteras. Las entidades centenarias que mantienen viva esta tradición son un testigo de la fuerza de la cultura popular, capaz de transmitir valores como el compromiso, la identidad y la cohesión social. Con el relevo generacional asegurado y la implicación de nuevos miembros, los Armats seguirán desfilando por las calles, recordándonos que la historia y la tradición son elementos vivos que se renuevan año tras año.