La junta militar que dirige Myanmar (Birmania) ha elevado este sábado las cifras a un total de 1.664 muertos, 3.408 heridos y 139 desaparecidos por el terremoto que ha sacudido este viernes la zona centro y norte del país, de acuerdo con el último parte emitido por la radiotelevisión pública local tras la visita de las autoridades a algunas de las zonas más devastadas. Sin embargo, el líder del régimen militar, Min Aung Hlaing, ha precisado que aún se están recopilando datos, por lo que la cifra podría elevarse. Las fuerzas armadas han declarado el estado de emergencia en seis regiones: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago, tal como recoge EFE.
El terremoto de 7,7 grados, el peor en el país en lo que va de siglo, se ha sentido este viernes a las 12:50 hora local —las 7:30 en Barcelona—, y se ha registrado a unos 10 kilómetros de profundidad, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos. El epicentro han sido entre las ciudades de Sagaing y Mandalay, tal solo a unos 17 kilómetros de esta segunda, que con más de 1 millón de habitantes es la segunda mayor urbe del país después de Rangún. Con todo, el potente terremoto se sintió ayer también en países vecinos como China, India y Tailandia. En Bangkok, de hecho, causó al menos 9 muertos y más de 100 desaparecidos tras derrumbarse tres edificios en construcción. Las autoridades aún buscan supervivientes.

Más allá del terremoto, la situación es complicada en Birmania. El país se encuentra en una situación de conflicto permanente desde que los militares se hicieron con el poder mediante un golpe de Estado en 2021. El régimen está habituado a la represión violenta y hay enfrentamientos en buena parte del territorio entre el Ejército y las guerrillas civiles de la oposición y de grupos prodemocracia. Esto dificulta el reparto de ayuda humanitaria. De hecho, el relator de Naciones Unidas para Birmania, Tom Andrews, ha advertido que la junta militar usa como "arma" la ayuda y que en otras ocasiones ha llegado a cuentagotas a las zonas en disputa, por lo que ha pedido a la comunidad internacional canalizarla a través de la oposición democrática, encabezada por el autodenominado Gobierno de Unidad Nacional.

Países como Malasia e India, entre otros, ya han respondido que enviarán paquetes de emergencia, mientras que este sábado llegó a Rangún, antigua capital y ciudad más poblada, un envío de medicinas y equipos de rescate procedentes de China. La ONU informó el viernes tras el sismo que movilizará a través de sus distintas agencias que operan en Birmania cinco millones de dólares para apoyar el trabajo humanitario en el país, mientras que la Unión Europea anunció 2,5 millones de euros en ayuda. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este viernes que ayudará: "Es terrible lo que ha ocurrido, ha sido muy grave y vamos a ayudar. Ya hemos hablado con el país". Varias ONG, como World Vision y Médicos Sin Fronteras, también se están movilizando en el terreno para llegar a las víctimas.