A pesar de imponerse como el ganador de las elecciones del pasado 29 de septiembre, el ultraderechista Partido de la Libertad (FPO) ha sido excluido del nuevo gobierno de Austria. El Partido Popular (OVP), el Partido Socialdemócrata (SPO) y el liberal NEOS han llegado a un acuerdo de coalición para formar un nuevo ejecutivo. Los líderes de OVP, Christian Stocker; SPO, Andreas Babler; y NEOS, Beate Meinl-Reisinger, han presentado este jueves ante el parlamento el pacto de gobierno, titulado Hacer lo que es correcto ahora. Por Austria. El texto subraya que el país ha conseguido históricamente más progresos "a partir del consenso, la cooperación y la confianza" e incluye medidas para consolidar los presupuestos durante un periodo de siete años,

La composición del nuevo gabinete todavía es objeto de debate, pero ya se ha pactado por adelantado que OVP y SPO dispongan de seis ministerios cada uno, mientras que NEOS contará con dos de estas carteras. En las elecciones del mes de septiembre, el partido de extrema derecha fue el más votado (28,8%), seguido de conservadores (26,3%), socialdemócratas (21,1%), liberales (9,1%) y ecologistas (8,2%). El parlamento, integrado por 183 representantes, está formado por 57 diputados de FPO, 51 de OVP, 41 de SPO, 18 de NEOS y 16 de Los Verdes.

Durante las negociaciones, las partes han puesto sobre la mesa la posibilidad de prohibir el uso del velo islámico a las niñas menores de 14 años, una iniciativa que forma parte del paquete de medidas migratorias y de integración. El programa, presentado conjuntamente en Viena, la capital del país, subraya que el objetivo es "proteger a estas niñas de la segregación y la opresión" que implica llevar este tipo de velo religioso.

Asimismo, otra de las medidas incluida en este paquete es el endurecimiento de la ley de asilo, además de la suspensión inmediata de la reunificación familiar. Conservadores, socialdemócratas y liberales han explicado que los solicitantes de asilo cuyas peticiones hayan sido rechazadas "sean detenidos en centros específicos para evitar su fuga y garantizar la deportación", a la vez que han abogado por frenar "cuanto antes mejor" el flujo de familiares de solicitantes de asilo. Ahora bien, el texto también señala la necesidad de "disponer de alojamientos que cumplan con las necesidades de los menores migrantes", unas políticas que se enmarcan en una reforma apoyada por gran parte de los partidos austríacos después de los últimos atentados registrados en el país.

"En los momentos decisivos de la historia siempre se ha acabado demostrando que el consenso y el pragmatismo no tienen por qué implicar estancamiento", ha aseverado el socialdemócrata Stocker durante una rueda de prensa en que ha recordado al país que "está atravesando un momento difícil". Mientras tanto, los liberales han asegurado que "no serán años fáciles". El acuerdo pondrá fin a cinco meses de parálisis política.

"El mayor fraude electoral de la historia política reciente"

Los tres partis que forman el acuerdo informaron este sábado de su intención de crear una coalición, una noticia que el líder de FPO, Michael Schnedlitz, no digirió bien. El ultraderechista criticó la abertura de negociaciones y habló incluso del "mayor fraude electoral de la historia política reciente", ante la expectativa de que la formación fuera apartada por sus posiciones radicales a pesar de haberse impuesto en las urnas. Por su parte, el presidente de Austria, Alexander van der Bellen, destacó que se había producido "un verdadero avance" que situaba las negociaciones en la "recta final". El mandatario incidió en que era necesario cerrar el acuerdo cuanto antes mejor dada la situación presupuestaria y geopolítica y también "por la sensación general en el país" y la necesidad de "generar nueva confianza".