El mismo día en que altos cargos del Partido Comunista han hecho un llamamiento para concretar la "reunificación" de Taiwán, el ejército chino ha realizado unas maniobras con fuego real frente a la costa sur de la isla de Taiwán. Los ejercicios han empezado este miércoles a primera hora de la mañana y en ellos han participado una treintena de aeronaves militares, entre las que destacan los cazas de combate J-11, los aviones de alerta temprana KJ-500 y drones, de acuerdo con el Ministerio de Defensa Nacional de la isla. Del total de estos aparatos, 22 han cruzado la línea media del estrecho de Taiwán y han efectuado incursiones en la región norte y suroeste de la autoproclamada Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa para llevar a cabo una "patrulla conjunta de preparación para el combate", la novena registrada por las actividades insulares en este 2025. Por su parte, Pekín todavía no ha confirmado de forma oficial las maniobras.

El gobierno de Taiwán sostiene que con esta operación China "ha violado abiertamente" la legislación internacional al organizar "sin previo aviso" las maniobras en una zona de ejercicios a solo 40 millas náuticas —75 kilómetros— de la costa del sur de la isla. En esta región se encuentra Kaohsiung, una de las ciudades más pobladas de Taiwán, que alberga el puerto marítimo más importante de la isla. También la ciudad de Pingtung y su base militar, donde se llevan a cabo frecuentes pruebas de armamento.

"Esta acción no solo representa un alto riesgo para la seguridad de la navegación aérea y marítima internacional, sino que también constituye una provocación abierta contra la paz y la estabilidad regional", ha denunciado el Ministerio de Defensa de Taiwán, el cual ha añadido que China "es la única y mayor amenaza para la paz y la estabilidad" en la isla.

Las amenazadoras maniobras de China llegan después de que el Partido Comunista celebrara una reunión de trabajo sobre Taiwán. Ha sido en este encuentro donde Wang Huning, número 4 en el escalafón de la formación y considerado uno de los ideólogos del régimen, ha instado a realizar "más esfuerzos en la causa de la reunificación china". "China tiene que aferrarse firmemente a su derecho a dominar y tomar la iniciativa en las relaciones entre ambos lados del estrecho, e impulsar indestructiblemente la causa de la reunificación de la patria", ha aseverado Wang a los pesos pesados del partido.

En este sentido, el funcionario ha insistido en que China tiene que apoyar firmemente a las fuerzas patrióticas y unificadas de la isla" y, simultáneamente, "reprimir los actos provocadores de quienes promueven la independencia de Taiwán" para así "dar forma a la tendencia inevitable de la reunificación". "Tenemos que promover los intercambios y la cooperación entre un lado y otro del estrecho, impulsar que empresarios y entidades taiwanesas vengan a la parte continental y profundizar en la integración entre ambos lados", ha sentenciado Wang.

La tensa relación entre Taipéi y Pekín empeoró aún más con la toma de posesión del actual presidente taiwanés, William Lai, considerado como un "independentista" y un "agitador" por las autoridades chinas. Desde entonces, China ha intensificado su campaña de presión militar contra la isla: el Ministerio de Defensa taiwanés registró un total de 3.067 incursiones de aeronaves de guerra chinas en 2024, un 80% más de lo que se reportó el año anterior.

Trump deja la puerta abierta a la "reunificación"

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha evitado comprometerse a prevenir una invasión china de Taiwán. Cuando un periodista le ha preguntado sobre este tema, el magnate se ha limitado a decir que tiene una "gran relación" con su homólogo de China, Xi Jinping. "La relación que tendremos con China será muy buena. Queremos una buena relación con China", ha dicho. El republicano ha dejado bien claro que no quiere posicionarse: "No me quiero meter en esta posición".

Estados Unidos es el principal suministrador de ayuda militar y económica de Taiwán, si bien no reconoce oficialmente su independencia. Además, el Departamento de Estado ha modificado recientemente su página web y ha eliminado una frase donde decía que la Casa Blanca no apoyaba la independencia de la isla, gesto que fue repudiado por Pekín. Ahora, sin embargo, la ambigüedad de Trump genera preocupación entre aquellos taiwaneses que confiaban ciegamente en Estados Unidos.