El ejército chino ha realizado este miércoles ejercicios de fuego real de largo alcance en el mar de la China Oriental, cerca de la costa taiwanesa. Si bien Pekín acostumbra a mostrar músculo haciendo ejercicios militares en torno a Taiwán, estas maniobras con fuego real son una clara escalada de las hostilidades. Desde que el pasado mes de mayo, William Lai tomó posesión como presidente de Taiwán, el gobierno chino ha aumentado su presión militar sobre la isla. Desde Pekín consideran que Lay es un “independentista” y un “alborotador”.

El mandatario isleño sostiene que la República de China (nombre oficial de Taiwán) y la República Popular China “no están subordinadas entre sí” y ha expresado varias veces su deseo de dialogar con Pekín en condiciones de “igualdad” y “dignidad”, aunque en las últimas semanas ha endurecido su tono contra China, catalogándola como “una fuerza externa hostil”.

‘Strait Thunder-2025A’, una operación a gran escala

Los ejercicios chinos, denominados Strait Thunder-2025A, se centraron en tareas de “identificación y verificación”, “advertencia y expulsión” e “interceptación y detención” para “poner a prueba la capacidad de las tropas” en campos como “control aéreo, bloqueo y ataques de precisión contra objetivos clavo”, han recogido en un comunicado las fuerzas armadas chinas. Desde Pekín han defendido que las maniobras “son legítimas y necesarias para defender y mantener la soberanía y la unidad nacional”. Además, el gobierno chino ha apuntado que también son “una seria advertencia para las fuerzas separatistas” de Taiwán.

Por su parte, el gobierno de Taipéi ha señalado que las maniobras representan un “desafío abierto al orden internacional” y amenazan “la estabilidad regional”. Según el último informe del Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán, China envió 76 aeronaves, 15 barcos de guerra y 4 embarcaciones de la Guardia Costera a los alrededores de la isla en la primera jornada de maniobras.

Esta escalada en las presiones chinas en Taiwán no han pasado desapercibidas por la comunidad internacional. Por ejemplo, los Estados Unidos (EE.UU.) se han alineado con Taiwán y han acusado a China de poner en riesgo la seguridad de la región. Desde el Departamento de Estado estadounidense han afianzado su compromiso con Taipéi: “Estados Unidos da apoyo a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán y se opone a los cambios unilaterales del statu quo, incluso mediante la fuerza o la coacción”.