China no está dispuesta a jugar con la nueva administración de los Estados Unidos y, después del episodio con Colombia, su gobierno ha anunciado que aceptará el retorno de todos los ciudadanos chinos indocumentados que sean deportados. Trump había advertido a Colombia que se arriesgaba a sufrir aranceles de hasta un 50% por negarse a aceptar el retorno de migrantes deportados.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, ha dicho en una rueda de prensa este lunes que el país "recibirá a las personas que sean confirmadas como ciudadanos chinos del continente después de una verificación". De hecho, en respuesta a preguntas de los periodistas, este portavoz gubernamental chino ha dicho que China "se opone de manera firme a cualquier forma de migración ilegal".
Los datos del gobierno de los Estados Unidos indican que en el 2022 había unos 210.000 inmigrantes chinos sin documentación al país, contando los procedentes de Hong Kong y Macao. Se estima que esta cifra haya podido aumentar con las decenas de miles de personas con pasaporte chino que atraviesan la frontera de los Estados Unidos sin la documentación adecuada desde que la pandemia acabó.
Las deportaciones de chinos no son novedad
China ya aceptó el año pasado cuatro aviones llenos de inmigrantes chinos que vivían sin documentación en los Estados Unidos, de acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional, informa Bloomberg este lunes. Anteriormente, el gobierno del presidente Xi Jinping no había aceptado un vuelo de repatriación de este tipo desde 2018, un periodo que incluyó un lapso de tiempo de dos años en los cuales los controles por la Covid-19 cerraron sus fronteras.
El retorno de Trump al poder no ha supuesto, por ahora, una gran conmoción para China. Ahora bien, el nuevo mandatario sí que ha hecho algunas advertencias en Pekín: ha amenazado con aranceles de un 10% para no detener el flujo de fentanilo en los Estados Unidos, si bien en campaña electoral llegó a decir que podría penalizarlos con aranceles de hasta un 60%.
La posición de China se establece después de que este domingo el presidente colombiano, Gustavo Petro, haya dicho que no aceptaría vuelos de colombianos deportados hasta que no obtuviera garantías de un trato digno. En respuesta, anunció aranceles del 25% para los productos colombianos, y de un 50% más adelante. Pocas horas más tarde, Colombia ha tenido que retroceder y aceptar las deportaciones de los Estados Unidos. La situación, resuelta de forma tan rápida, ha supuesto una especie de humillación al presidente colombiano. De hecho, desde la Casa Blanca se informó de que Colombia "había aceptado todos los términos del presidente Trump". Ahora bien, del retroceso no ha informado Petro, sino el canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo.