El Departamento de Justicia de Estados Unidos devolverá el derecho a tener armas al actor y director de cine Mel Gibson, estrella de las sagas Mad Max y Arma Letal o de la ganadora del Oscar Braveheart (1995). A Gibson, de 69 años, se le retiró la licencia en 2011, tras haber sido condenado por maltrato a su entonces pareja, la pianista Oksana Grigorieva. Ahora, el actor, partidario del presidente Donald Trump y uno de sus tres "embajadores" en Hollywood —estatus simbólico que comparte junto a los también trumpistas Sylvester Stallone y Jon Voight—, se convierte así en uno de los diez beneficiados de un indulto para recuperar este permiso, tal como avanza el diario The New York Times.
La decisión de indultar a Mel Gibson ha sido polémica y objeto de debate en el Departamento de Justicia estadounidense, tal como han señalado fuentes conocedoras del caso al citado diario. Lo han hecho de manera anónima, por miedo a represalias. El indulto lo ha aprobado la Fiscal General, la trumpista Pam Bondi, si bien aún no ha trascendido el auto emitido. La abogada de indultos del Departamento de Justicia Elizabeth G. Oyer se negó a incluir al actor en la lista de personas con condenas penales para restituirles el permiso para portar armas. Este marzo, fue despedida, junto con otros abogados de alto rango del Departamento.
En una entrevista con el Times, Oyer ha revelado que la presionaron para cambiar de opinión sobre Mel Gibson porque "tiene una relación personal con el presidente Trump". Oyer ha afirmado que se había resistido a conceder el indulto porque la condena previa del actor fue por un delito de violencia de género. En este sentido, defiende que sus planteamientos no tenían nada que ver con la política, por la afinidad trumpista de Gibson, sino con los riesgos de seguridad que supone permitir que alguien con antecedentes de violencia doméstica posea un arma.
Trump, contrario a restringir las armas
El esfuerzo de la administración Trump para restaurar el derecho a poseer armas de fuego a Mel Gibson no es tan solo un caso aislado por la afinidad entre el presidente y el actor, sino que forma parte de una iniciativa más amplia de la órbita conservadora para permitir que algunas personas con condenas penales vuelvan a poseer armas de fuego. El año pasado, la Corte Suprema del país ratificó las normas gubernamentales de Joe Biden que restringen el acceso a armas de fuego para las personas que enfrentan órdenes de alejamiento por violencia doméstica. Desde entonces, Trump ha ordenado una revisión de las políticas de armas del gobierno federal, con el objetivo de flexibilizar las restricciones, ya de por sí laxas en un país en el que portar armas es un derecho blindado en la segunda enmienda de su Constitución.