Las autoridades de Israel se encuentran "en estado de shock" después de que Donald Trump haya anunciado que impondrá aranceles del 17% al país hebreo. El presidente de los Estados Unidos no dejó títere sin cabeza el miércoles por la noche al comunicar gravámenes a más de un centenar de países como China, Taiwán o Australia, además de la Unión Europea. Pero los últimos que se esperaban aparecer en la famosa tabla que ha dado la vuelta al mundo eran los miembros del gobierno de Benjamin Netanyahu. Israel había cancelado todos los aranceles a las importaciones norteamericanas unas horas antes de que el magnate republicano diera el pistoletazo de salida al acto cualificado como el "Día de la liberación", donde mostró la larga lista de gravámenes; pero este gesto no sirvió para que Trump los mantuviera al margen de las nuevas imposiciones. "Estábamos seguros de que la decisión de cancelar completamente los aranceles a las importaciones de los EE.UU. impediría este movimiento. Pero no ha pasado", han declarado funcionarios israelíes a i24NEWS.
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— The White House (@WhiteHouse) April 2, 2025
Es muy sorprendente y difícil de entender que Trump haya impuesto aranceles del 17% en Israel, un aliado histórico de los Estados Unidos, mientras que a otros países abiertamente enemistados con la Casa Blanca como Irán solo se les ha aplicado un 10%. Los funcionarios hebreos han tildado la decisión de "injustificada". Sin embargo, no les interesa enfrentarse al presidente norteamericano dado el apoyode Washington a Jerusalén en la guerra contra Hamás, que implica ayuda económica y militar de la parte norteamericana. Miembros del gobierno israelí han expresado que lidiar con la nueva situación "será difícil", pero "trabajarán para cambiar la decisión".
En este sentido, el ministerio de Finanzas de Israel ha asegurado que "está estudiando la decisión del presidente Donald Trump y sus impactos en el Estado de Israel", en cooperación con el sector empresarial. El titular de la cartera ministerial, Bezalel Smotrich, ha declarado que "ha estado analizando su impacto en la economía en varios sectores y participando en conversaciones con la industria y los líderes económicos". Según varios economistas, el impacto de los aranceles de Trump para la economía de Israel podría ser de hasta 3.000 millones de dólares, el 0,6% del PIB.
El doctor Ron Tomer, presidente de la Asociación de Fabricantes de Israel, ha explicado a The Jerusalem Post que si la decisión se mantiene, supondrá "una regresión en la relación comercial y de inversión —entre los Estados Unidos e Israel-, sobre todo teniendo en cuenta la larga y profunda amistad leal entre las dos naciones". "La decisión del presidente Trump de aplicar la política arancelaria en Israel podría perjudicar la estabilidad económica del país, disuadir la inversión extranjera y debilitar la competitividad de las empresas israelíes en el mercado norteamericano", ha advertido Tomer. Para el economista se trata de un movimiento "poco claro" y espera que el magnate dé un paso atrás pronto a través de "negociaciones intensivas".