El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha respondido con contundentes críticas a los aranceles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló el miércoles. Macron ha hecho un llamamiento a los diferentes sectores a coordinarse para una reacción común a la decisión. Macron ha exigido a las compañías francesas con presencia en Estados Unidos que suspendan sus proyectos de inversión hasta que la situación de los aranceles "no esté clarificada", informa la agencia Efe.

Macron ha calificado de "brutales" e "infundados" los aranceles impuestos por la Administración estadounidense de Donald Trump y ha advertido que significarán "un impacto" para todo el comercio internacional, "no solo para Francia y la UE". "Van a impactar en el equilibrio de nuestras economías y en ciertos mercados. La amplitud es inédita", ha alertado Macron, en un encuentro en el palacio del Elíseo con integrantes del ejecutivo francés y con representantes de los sectores económicos franceses más impactados por los aranceles.

¿Posibles represalias europeas?

El presidente francés ha indicado que la respuesta será europea, "un mercado de 450 millones de consumidores, más que en Estados Unidos". En su primera reacción oficial después del anuncio de los aranceles, Macron ha destacado que los miembros de la UE deben "estar unidos" en su contestación a Washington y "no ir cada uno por su lado". "Vamos a preparar una respuesta europea. Nada está excluido, todo está sobre la mesa", ha advertido el presidente francés, quien ha señalado que tasar a "los servicios de internet", entre los que figuran firmas populares como Amazon, Google o Netflix, podría figurar entre las posibles represalias europeas.

"Haremos lo que sea más eficaz y proporcionado. No estamos dispuestos a que nos pasen por encima. Vamos a defendernos y protegernos", ha afirmado Macron, quien ha recordado que los propios consumidores estadounidenses resultarán también perjudicados por los aranceles. La decisión de Trump "procede de un buen análisis del mundo, porque es cierto que en Occidente hay mucha desindustrialización, pero la respuesta es mala", ha remarcado Macron, partidario de "una competencia leal".

Más productividad

Para el presidente francés, la desindustrialización hay que combatirla con mayor productividad del sector y no con aranceles. En la reunión de crisis también ha participado el primer ministro francés, François Bayrou, quien ha considerado que la decisión del otro lado del Atlántico "ataca la idea de la alianza con Estados Unidos y la estabilidad del mundo occidental".