La nueva Administración de Donald Trump está utilizando la amenaza de imponer duros aranceles para conseguir sus intereses. Las amenazas contra el Canadá o la Unión Europea van seguidas de contactos entre los Ejecutivos para evitarlas. En el caso de México, el gobierno ya consiguió postergar los aranceles el mes pasado al acordar un mayor despliegue militar en su frontera norte. Ahora, después de una nueva reunión, las autoridades mexicanas han anunciado la extradición a los Estados Unidos (EE.UU.) de 29 capos de la droga mexicana, entre las cuales se encuentra Rafael Caro Quintero, conocido como "el narco de narcos". La decisión se ha considerado "sin precedentes" y aunque el gobierno mexicano no ha especificado los motivos, se relaciona con la simultaneidad de las negociaciones con el nuevo gobierno de Trump.
La extradición este jueves en los Estados Unidos del capo mexicano Rafael Caro Quintero, que en su momento fue el narcotraficante más buscado por la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA, en inglés), llega en medio de las presiones del gobierno de presidente, Donald Trump, de imponer aranceles. La extradición de Caro Quintero y 28 narcos más entraría dentro de la colaboración entre los dos países en materia de seguridad. Anteriormente, Trump congeló la imposición después de un acuerdo en materia de seguridad.
Rafael Caro Quintero, 40 años en el punto de mira
Quien ha acabado siendo conocido como el "narco de narcos", nació en Sinaloa el año 1952. Caro Quintero fue el fundador y líder del cartel de Guadalajara. Rodeado de todo tipo de leyendas y con una fortuna acumulada que se calcula que llegó a los 500 millones de dólares, se lo considera responsable del secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique 'Kiki' Camarena el año 1985.
Su implicación en el asesinato de Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala fue lo que lo puso en el punto de mira de las autoridades estadounidenses, las cuales llegaron a ofrecer 20 millones de dólares de recompensa por su captura. Aunque después de su primera detención, en Costa Rica, aquel mismo año, fue sentenciado por la Justicia mexicana, en el 2013 quedó libre después de que varias causas en contra fueran rechazadas.
Un error en el proceso por el homicidio de Camarena dejó sin efecto la sentencia y, dos años después, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (SCJN) revirtió la decisión. Pero Quintero ya campaba a placer. Justo el 22 de febrero pasado, un tribunal colegiado confirmó la suspensión de oficio otorgada a Caro Quintero, la cual impide el traslado a los Estados Unidos. Justamente por eso, su repentina extradición ha estado calificada de "sin precedentes".