Moscú ha calificado las últimas propuestas de paz norteamericanas inaceptables para el Kremlin, destacando el limitado progreso que ha conseguido Donald Trump en su promesa de poner fin a la guerra en Ucrania desde que asumió el cargo en enero. Sergei Ryabkov, asesor de política exterior de Vladímir Putin, ha dicho que algunas de las demandas clave de Rusia no eran abordadas por las propuestas norteamericanas para poner fin a la guerra, en comentarios que marcaron un raro reconocimiento del lado ruso que las conversaciones con Estados Unidos sobre Ucrania se habían estancado en las últimas semanas.
“Nos tomamos muy seriamente los modelos y soluciones propuestos por los norteamericanos, pero no lo podemos aceptar todo en su forma actual”, ha declarado Ryabkov a la revista rusa International Affairs, según los medios estatales. Eso pasó después de que Trump revelara el domingo su frustración con Putin, afirmando estar “enfadado” y amenazando con imponer aranceles a las exportaciones petroleras rusas.
“Todo lo que tenemos hoy es un intento de encontrar algún tipo de marco que permita primero un alto el fuego, al menos como lo prevén los norteamericanos,” ha dicho Ryabkov. “Por lo que vemos, hoy día no hay cabida para nuestra principal reivindicación, es decir, la solución de los problemas relacionados con las causas profundas de este conflicto”. Putin se ha referido repetidamente a lo que afirma son las “causas fundamentales” del conflicto para justificar su posición de línea dura sobre cualquier posible acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania.
Como condiciones previas para un alto el fuego, el líder ruso ha insistido en términos que, en efecto, desmantelarían Ucrania como estado independiente y funcional, arrastrándola firmemente a la esfera de influencia de Rusia. Ha exigido que Kyiv reconozca la anexión de Crimea y cuatro regiones parcialmente ocupadas por Rusia en el sureste, retire sus fuerzas de estas zonas, se comprometa a no unirse nunca a la OTAN y acepte la desmilitarización.
Acuerdos frustrados: la paz no es tan fácil como esperaba Trump
En las últimas semanas, el presidente ruso también ha estado presionando abiertamente por un cambio de régimen en Ucrania, afirmando que Volodímir Zelenski no tiene legitimidad para firmar un acuerdo de paz y sugiriendo que Ucrania necesita un gobierno externo. Trump parece estar cada vez más impaciente por su falta de progreso en una guerra que prometió acabar en 24 horas, expresando su frustración con los líderes rusos y ucranianos mientras lucha por forjar una tregua.
El comentario de Trump, en el que se mostraba “enfadado” con Putin por la postura del líder ruso con respecto a un posible alto el fuego en Ucrania, representó un cambio notable en el tono de un líder que previamente había expresado admiración por Putin. Sin embargo, Trump posteriormente moderó su retórica y el lunes acusó a Ucrania de intentar renegociar un acuerdo económico con Estados Unidos.
La Casa Blanca ha dicho este martes que Trump estaba frustrado con los líderes de los dos lados de la guerra. A pesar de una serie de reuniones negociadas por Estados Unidos y conversaciones paralelas con Rusia y Ucrania en Arabia Saudí que produjeron —sobre el papel— un alto el fuego energético de 30 días, las dos partes han seguido atacando la infraestructura energética de la otra.
La administración Trump también intentó negociar un alto el fuego en el Mar Negro, pero Moscú intentó imponer varias condiciones al acuerdo, incluida la flexibilización de las sanciones europeas, una demanda rápidamente rechazada por Bruselas.