No es que sea precisamente ningún secreto que, como ocurre en tantas otras industrias, cuando una marca o un producto en concreto está pasando por una mala época o por un bache, no es nada sencillo salir de él, algo que ocurre también al contrario, cuando un producto que se convierte en un modelo muy exitoso es difícil que pierda terreno.
El caso de Alfa Romeo, las noticias están los ves los resultados de ventas de este pasado mes de marzo en España siguen siendo muy negativas para la marca italiana, entre otras cosas porque son cifras que confirman que el drama por el que está pasando el fabricante no va a ser fácil ni de cambiar ni de olvidar.
Alfa Romeo sigue cayendo en picado
Si bien es cierto que es habitual que la marca italiana no sitúe a ninguno de sus modelos entre los 10 coches más vendidos en nuestro país, eso no significa que no sea un dato sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que la marca ha renovado parte de su catálogo y tiene propuestas interesantes que, por los motivos que sean, no acaban de encajar en el mercado de nuestro país.
Pero lo que llama realmente la atención es la cifra de ventas generales lo que llevamos de año comparada con algunos fabricantes que seguramente muchos conductores en España ni conocen pero que han llegado con productos realmente destacables.
Y es que, mientras que Alfa Romeo acumula en estos tres meses 941 ventas, marcas recién llegadas como Ebro, que acumula más de 1.100 ventas, Jaecoo, que roza las 2.000 o Omoda, que supera las 2.000, mejoran de forma notable los registros de un fabricante italiano que está pasando por uno de sus peores momentos a nivel comercial tanto en España como en Europa y que empieza ya a generar muchas dudas, hasta el punto que no son pocos los que aseguran que, o bien la situación da un cambio radical, o bien es probable que Stellantis acabe cortando definitivamente del grifo a esta marca con aires de premium.
La esperanza que tienen el fabricante es que la llegada de nuevos modelos mejores unas cifras de ventas que situar a la marcar una oposición realmente delicada, y más teniendo en cuenta que es un tipo de marca que se queda medio camino entre una generalista y una premium, un terreno de juego que no suele ser sinónimo de éxito en nuestro país.