Fue en 1978 cuando Honda puso por primera vez a la venta en Japón un modelo que ya puede presumir de ser uno de los iconos entre los deportivos japoneses, y no precisamente porque siempre se ha caracterizado por ser un modelo extremadamente potente sino por haber contado siempre con un equilibrio muy notable entre prestaciones, rendimiento y precio: el Prelude.

Los que siempre han tenido al fabricante japonés como una de sus marcas de referencia saben muy bien que el regreso de este modelo al catálogo de la marca está cada vez más cerca, en 2026, y que la nueva generación de este modelo apunta seguir siendo toda una referencia entre los deportivos compactos, sobre todo viendo su diseño exterior que ya ha generado muchos aplausos y muchas críticas positivas.

 

Honda muestra el interior de su nuevo Prelude

Lo que ha llamado especialmente la atención de muchos es que, ahora que ya hemos podido ver las primeras imágenes del interior de este modelo, parece que Honda se ha mostrado mucho más racional y mucho más tradicional en lo que se refiere a la parte interior de su nuevo Prelude, con un diseño que tampoco se aleja mucho del que podemos ver en otros modelos actuales de la marca.

Como suele ser habitual en su caso, buenos materiales, buena distribución de elementos, muy buena ergonomía pero, eso sí, no eran pocos los que esperaban que el fabricante japonés fuera quizás un paso más allá y apostará por un diseño quizás más futurista.

 

En cualquier caso, teniendo en cuenta que este modelo llegará con un motor híbrido que le permitirá lucir la etiqueta ECO de la DGT y no necesitarás ningún tipo de carga externa, apunta a convertirse en toda una referencia entre aquellos que busquen un equilibrio perfecto entre eficiencia, diseño, prestaciones al volante y precio, algo que siempre ha caracterizado a este modelo y que lo ha convertido en toda una referencia no tan solo en Japón sino en muchos mercados a nivel mundial.

Veremos, eso sí, teniendo en cuenta que tampoco es un tipo de coche extremadamente popular en las carreteras europeas, qué éxito acaba teniendo más allá de mercados como el de Japón o de Estados Unidos donde este tipo de coches sí que tienen buen rendimiento.