Fueron muchos los que hace ya unos años, sobre todo cuando Lancia vendía única y exclusivamente sus coches en su mercado natal, el italiano, aseguraron que este fabricante que ella formaba parte del grupo Stellantis tenía muchos o menos para acabar desapareciendo.

Sin embargo, desde la dirección de este gigante en la industria europea se tomaron muy en serio a este fabricante italiano, hasta el punto que, como ha ocurrido con otras marcas como es el caso de Alfa Romeo, han querido devolver a Lancia su estatus en el mercado y volver a hacer de este fabricante una de las mejores opciones para los que buscan un modelo que se sitúa por encima de la media.

 

El problema en este caso es que, al menos teniendo en cuenta las cifras de ventas de los dos primeros meses de este 2025 y por mucho que ahora la marca italiana venda sus coches no tan solo en Italia, los resultados están siendo tan malos que ya se han disparado todas las alarmas, y no es para menos.

Las ventas de Lancia son un drama

Teniendo en cuenta que durante el mes de enero y febrero del pasado 2024 esta marca italiana logró matricular más de 8000 unidades de su desaparecido Ypsilon, un modelo que le hecho tan solo se vendía en Italia, no es casualidad que muchos se hayan asustado al ver que durante este mes de enero y febrero de 2025, meses en los que la marca ha vendido al nuevo épsilon en muchos mercados de Europa, sus cifras de ventas se ha quedado justo por encima de los 2000, es decir, casi un 75 % menos de matriculaciones respecto al año anterior.

 

Son muchos los factores que explican este bajo rendimiento de ventas de la marca italiana, entre ellos el hecho de que su único producto actualmente a la venta en mercados como el español es un producto que muchos ven demasiado caro por un lado y, por otro, que tampoco se diferencia mucho a nivel de diseño respecto a sus competidores, algo que está provocando que sean muchos los que aseguran que, por mucho que la marca tenga preparadas algunas novedades interesantes, su futuro no es tan claro como se podía pensar cuando Stellantis decidió apostar de nuevo muy fuerte por Lancia.