Los todoterreno no es que tengan una enorme presencia en las carreteras europeas, o al menos no la misma presencia que pueden tener en otros mercados muy importantes a nivel mundial como es el americano. De hecho, ilustres nombres de este tipo de coche como son el Toyota Land Cruiser, el Ford Bronco, el Mercedes Clase G o el Jeep Wrangler, por mucho que sean modelos muy bien valorados en Europa, apenas se venden en el viejo continente, o al menos yo al mismo nivel respecto a sus cifras de ventas en otros mercados.
Uno de los principales motivos por los cuales este tipo de coches apenas tiene presencia en Europa es que, por mucho que sean opciones realmente interesantes para los que buscan un modelo capaz de salir de las falto y afrontar los terrenos más complicados, suelen ser modelos extremadamente caros, con precios que se sitúan tranquilamente por encima de los 70.000 o 80.000 € en el caso de las versiones más sencillas.
Sin embargo, como bien saben aquellos que buscan un todo terreno que también pueda presumir de ser un modelo familiar y que llegue bien dotado en muchos sentidos, hay una opción que, por mucho que no sea tan popular lo que no tenga el nombre que tienen estos modelos anteriormente citados, se convierte en una opción realmente interesante, entre otras cosas porque cuesta la mitad, y además no es chino.
El KGM Rexton es un buen todoterreno familiar
No es otro que el KGM Rexton, un SUV de casi 5 metros que, por mucho que se posiciona como una opción enfocada mucho más a familias que no necesitan un coche realmente con grandes actitudes lejos del asfalto sino un modelo con el que poder afrontar ciertos terrenos sin problemas. Buena prueba de ello es que cuenta con un maletero de más de 600 litros de capacidad de carga.
Con una mecánica diésel de más de 200 caballos de potencia asociado a una transmisión automática y a una fracción a las cuatro ruedas que sí que le permite afrontar ciertos terrenos sin problema, es evidente que, a nivel de todo terreno puro, este KGM no está el nivel del Toyota, del Ford y compañía.
La parte positiva en este sentido es que la versión de acceso de este modelo, una versión que llega muy bien dotado a nivel de equipamiento y con esta mecánica diésel con tracción a las cuatro ruedas, tiene un precio de partida que se queda justo por encima de los 40.000 €, es decir, un precio que se queda muy por debajo de lo que tienen las versiones de acceso de algunos de los mejores Todoterrenos en España, un argumento muy a su favor.