Volvo siempre se ha caracterizado por ser una marca muy bien valorada entre los conductores que buscar un coche premium y que priorizan elementos como el diseño, la tecnología y la seguridad, argumentos que han convertido a la marca sueca en una de las más importantes entre las premium a nivel mundial.

 

Pero el problema que tiene este fabricante así como tienen también otros fabricantes premium es que, por mucho que la inmensa mayoría de sus conductores sepas muy bien que están pagando un precio extra respecto a las marcas generalistas para hacerse con coches mejor en todos los sentidos y que además aumenten su estatus, al final son coches caros de mantener, entre otras cosas porque sus reparaciones son bastante más caras que las de un coche generalista y evidentemente mucho más caras que las de un coche low-cost, por lo que al final el coste a lo largo de la vida del vehículo acaba siendo muy alto.

Buena prueba de ello son los resultados que se han obtenido en un estudio realizado en Estados Unidos por Consumer Reports en el que, cómo ha ocurrido ya en estudios de estas características en años anteriores, las marcas premium acaban siendo más peor valoradas en lo que se refiere a coste por mantenimiento de un coche a lo largo de los 10 primeros años de su vida.

Las premium como Volvo son marcas caras en cuanto a mantenimiento

Cómo apuntar en el estudio, se han tenido en cuenta los gastos habituales de mantenimiento como son los cambios de neumáticos, cambios de aceite, revisiones etcétera, y ahí es donde empiezan las grandes diferencias entre las marcas.

 

Las marcas que tienen un gasto más elevado mantenimiento durante los diez primeros años de vida del coche son Land Rover, con más de 17.000 $ acumulados en estos 10 años, Porsche, con unos 16.000 $, Mercedes con 13.000 $, Audi con poco más de 11.000 $ y Volvo con casi 10.000 $.

La parte positiva en este caso es que, si bien es cierto que son modelos que no son precisamente baratos a la hora de mantenerlos, si se lleva a cabo un buen mantenimiento son modelos que sigues manteniendo un status elevado en el mercado, por lo que a la hora de acudir al mercado de segunda mano a venderlos su precio puede ser también elevado, compensando en muchos casos los gastos de mantenimiento así como los gastos iniciales.