La Comisión Europea plantea que las casas europeas estén preparadas para subsistir 72 horas sin ayuda externa en caso de agresión, desastres naturales, pandemias o ciberataques. Y nosotros, que somos muy europeos, que formábamos parte ya del Imperio Carolingio, cumpliremos como un solo hombre. Nos basaremos en las guías que los países nórdicos entregan a la población. Así que imaginad —basta con tener un ojo en el Congreso— que la próxima semana sucede una desgracia y queréis estar preparados. Id apuntando.

De entrada, el alimento. Las guías establecen que es básico contar con suficiente agua y comida, como mínimo para tres días por cada persona de la unidad familiar. Por tanto, primer paso. Ir al súper a comprar agua embotellada. Y contad que las necesidades mínimas de una persona durante una semana rondan los 20 litros de agua potable… Ah, y nada de esas pizzas que tenéis en el congelador. Se necesitan alimentos no perecederos que se puedan almacenar a temperatura ambiente y sean fáciles de consumir: latas de conserva, frutos secos, fruta deshidratada, legumbres, pasta, leche o arroz. Y como puede que sea imposible refrigerar o cocinar los alimentos por falta de electricidad, es recomendable también comprar una cocina portátil y gas envasado.

En breve, estaremos durmiendo en el comedor de casa dentro de un saco de dormir, con una vela y una lata de atún

El inventario doméstico sigue con suministros que permitan iluminar y calentar la casa sin electricidad. Seguro que ya tenéis ropa de abrigo y mantas, pero no estaría mal que comprarais también un saco de dormir. Para afrontar la oscuridad, ya sabéis: linternas o luces que funcionen con cargadores solares o baterías. Y pilas de repuesto de todos los tamaños y condiciones. Y también velas y cerillas. Y si tenéis la suerte de tener chimenea, por favor, madera. Los manuales de referencia apuntan también a la importancia de tener un botiquín básico y con los medicamentos esenciales para, al menos, siete días. Pero no os limitéis a unas aspirinas. Las guías distribuidas en los países nórdicos inciden en los preparativos ante situaciones de guerra y apuntan a la necesidad de abastecerse de pastillas de yoduro de potasio. Que no sé para qué sirve, pero comprad. Lo podéis hacer por Internet, pero rapidito, antes de que caiga la red.

Además, para prevenir infecciones y enfermedades, necesitáis toallitas húmedas, guantes, compresas o hielo hidroalcohólico, papel higiénico… y bolsas de plástico. Básicamente, para meter las heces si no hay agua corriente y no se puede utilizar el váter. También os serán útiles una navaja, un abrelatas, un extintor y cinta adhesiva para sellar puertas y ventanas, una batería auxiliar que os permita cargar los teléfonos móviles, una radio que funcione con pilas y, lo que más me gusta, apuntad (o memorizad) los teléfonos más importantes. Como antes.

Y así estaremos en breve. Durmiendo en el comedor de casa dentro de un saco de dormir, con una vela y una lata de atún.