Las generaciones más jóvenes (en Catalunya y en el mundo) cada vez se alejan más de la política. Y aquellos que se acercan lo hacen llamados por la extrema derecha: en el país, la generación que más se autoubica hacia la derecha son los chicos de entre 18 y 24 años, los mismos que cuestionan más el feminismo y que incluso se oponen, que menos preocupados se muestran por la emergencia climática y sus efectos, los que tienen menos conciencia lingüística y los más españolistas, aparte de ser los que con menos malos ojos ven las políticas que lleva a cabo Donald Trump al frente del gobierno de los Estados Unidos. En este contexto, ElNacional.cat entrevista a Ana Balsera Marín (Santa Coloma de Gramenet (1991), diputada de Esquerra Republicana de Catalunya desde las elecciones del 2021 y que esta legislatura se ha estrenado como segunda portavoz adjunta del partido en la cámara catalana, donde también ejerce como portavoz del partido en la comisión de Justícia.

Balsera, abogada de profesión, también es la secretaría general de Esquerra en la federación del Baix Besòs, una zona del área metropolitana donde los republicanos tienen como objetivo crecer. Con ella hablamos sobre qué significa hoy en día ser joven en política, qué retos tienen los partidos en este sentido y cuáles son los errores que han llevado a la situación actual, con un alto grado de aceptación entre la juventud de las formaciones de ultraderecha.

ANA BALSERA / Foto: Montse Giralt
La diputada Ana Balsera, durante la entrevista / Foto: Montse Giralt

¿Por qué una joven como usted, en momento en que esta generación cada vez está más alejada de la política, dio el paso de dedicarse a ella?
Yo no vengo de una familia de tradición política. Soy de una familia muy de izquierdas que vinieron de Badajoz y de Jaén porque no tenían para comer, y llegaron a Santa Coloma de Gramenet, donde se involucraron mucho en movimientos sociales. Desde pequeña me he nutrido de esto, de la idea de que somos de izquierdas, de la clase obrera, trabajadora y nos reivindicamos como tal. Con solo 13 años ya di el paso y empecé a contactar con Esquerra de Santa Coloma. Hace unos meses se estrenó el 47 y ahora está muy de moda pero quiero reivindicar que el primer bus que se secuestró fue en Santa Coloma en Gramenet, en el barrio de Les Oliveres. Las vecinas, sobre todo mujeres, lo secuestraron para que el bus pudiera llegar al barrio. Y una de las que lo hizo fue mi abuela, que pasó la noche allí. Creo que me viene de ella este activismo.

A veces pienso que estaría más tranquila haciendo de abogada, pero soy diputada por convicción, porque creo que podemos cambiar muchas cosas y mejorar a la sociedad

¿Se ha arrepentido en algún momento, de dar este paso al mundo más institucional de la política?
No, no me he arrepentido. Pero sí que hay momentos que reflexionas, sobre todo en este momento en que todo el mundo tiene esta crispación o esta desafección política. A veces quedo con mis amigos y salen este tipo de temas y siempre preguntan "¿y por qué habéis hecho esto?" o "¿y ahora por qué pasa aquello?". Entonces piensas "pues quizás estaría más tranquila con la toga, haciendo de abogada..." pero no, estoy aquí por convicción, porque creo que podemos cambiar muchas cosas y mejorar a la sociedad. Esto no se consigue quedándonos en casa y quejándonos cuando las cosas van mal pero sin hacer nada.

¿Sus amigos o vecinos de su edad la vieron como una "bicho raro" cuando decidió dar el paso?
Todo el mundo me dio apoyo, todo mi entorno. Pero soy la única que ha dado este paso. Era un poco como "lo que hace esta ahora en el Parlament"?. Pero todo el mundo lo vivió con ilusión y la noche electoral la gente estaba pendiente de ver si entraba o no.

¿Qué es el más fuerte que le han dicho, la barbaridad más grave, para dedicarse a la política?
Siempre está en Twitter, ahora X. Los comentarios van llenos de "la paguita", que lo hacemos solo por el dinero. Y en el caso de las mujeres jóvenes todavía va además. Te dicen que si estás donde estás es porque has hecho alguna actividad de carácter sexual y este tipo de insultos. A mí una vez me dijeron "rata asquerosa, te mereces un bukake".

Ha dicho antes que si diste el paso de entrar en política lo hizo pensando a cambiar las cosas. ¿Tenía algún objetivo en concreto?
Como soy abogada y mi profesión es el mundo de la justicia, lo que me marcaba como hito era modernizar y cambiar la administración de justicia y todo el sistema judicial. Creo que lo tenemos que hacer, o yo trabajo para que así sea, más cercano. Que la ciudadanía lo entienda, incorporar la perspectiva de género, feminizar la administración de justicia, y que la víctima, sobre todo ahora que hay muchas noticias, que interpone una denuncia por violencia machista, cuando llegue al juzgado encuentre la protección que necesita, que no tenga al lado su agresor, que no tenga ante ella un juez o una jueza que la humilla, que la trata mal. En definitiva, que las víctimas no salgan peor de lo que han entrado y poder proteger a sus criaturas. Que no sean víctimas de violencia institucional. De hecho, para denunciar esta situación en el Parlament de Catalunya, hay una jueza que ha presentado una queja contra mí al Consejo General del Poder Judicial.

Siempre se dice que los jóvenes somos el futuro, pero no es cierto, los jóvenes somos el presente

¿Dirías que faltan jóvenes en las listas electorales, también en las de ERC?
Seguro que sí. Sí. Yo creo que faltan en todas partes, porque al final, cuando hablamos de jóvenes, siempre decimos que son el futuro. Pero no es verdad. También somos el presente. Ahora también somos parte de la sociedad y creo que tenemos que tener más representación y más voz en todas partes.

Existe la idea que las personas jóvenes que van a las listas es para tratar de captar votos. ¿Qué más aportan?
Perspectiva y poner nuestras problemáticas sobre la mesa. Seguramente en muchos casos es compartida. El problema de la vivienda es transversal y afecta en todas a las edades. Pero en el caso de los jóvenes es mucho peor que en personas, por ejemplo, de 50 años. O las carencias que hay con la precarización laboral, con los primeros trabajos. Sin ha estas voces sería muy difícil trabajar para solucionar estos problemas, sin una persona que lo está viviendo.

ANA BALSERA / Foto: Montse Giralt
Ana Balsera, en el plató de El Nacional / Foto: Montse Giralt

¿Qué propuestas tenéis en materia de acceso a la vivienda desde de ERC?
Para Esquerra Republicana este es uno de los temas principales de la agenda política. Hablas con la gente por la calle y todo el mundo te dirá que el gran problema es la vivienda. Somos nosotros quien regulamos los precios del alquiler, el alquiler de temporada, de habitaciones... Pero también tenemos que incorporar esta perspectiva de que hacemos con toda la juventud que se quiere emancipar y que no se puede ir de casa de los padres o que no puede dejar de compartir piso con sus amigos, porque no se puede permitir ni un alquiler para vivir en pareja o solo, ni tampoco comprarse un piso.

Has sido nombrada segunda portavoz adjunta al Parlament. ¿Nunca te has sentido utilizada como mujer joven para intentar llegar a sectores de la sociedad concretos?
No, pero ya entiendo cuál es mi perfil: mujer, joven y del área metropolitana. Tengo tres condicionantes que hacían falta para llegar a un público concreto. Pero creo que al final las listas tienen que representar la sociedad.

¿Crees que las juventudes del partido se han disciplinado demasiado? Un ejemplo es el que sucedió con el Jovent Republicà en la investidura del president Salvador Illa.
Yo he sido militante de las JERC, pero no lo era activamente. Accedí a la política con solo 13 años y no podía ni militar porque no tenía la edad y ni siquiera había sección local en Santa Coloma. Por eso siempre fui con los compañeros de ERC. Pero no, no creo que ahora se hayan disciplinado demasiado.

Las izquierdas hemos sido incapaces de estar en estos espacio mensajes cortos y es mucho más fácil tirar una idea populista que explicar los porqués

Todos los datos apuntan a una desconexión de los jóvenes de la política y también su acercamiento a posiciones más de ultraderecha. ¿Qué se ha hecho mal desde los partidos?
Ahora ser facha está de moda. Hay modas y ahora lo es esta. Antes no escuchabas a nadie que decía "soy racista" abiertamente, porque estaba señalado y mal visto. Ahora es todo el contrario. Te aplauden incluso. Entonces, por una parte, hay esta desafección política, de la cual lo extrema derecha se aprovechan con sus mensajes y siendo muy presentes en las redes sociales, con unos populismos y unos lemas cortos que llegan. En cambio, las izquierdas, creo que hemos sido incapaces de estar en estos espacios con estos mensajes cortos porque es mucho más fácil lanzar un mensaje populista que con tres segundos lo has entendido, que intentar explicar los porqués y unos razonamientos. Y a veces seguramente las izquierdas usado un lenguaje... que no es sencillo, que no se entiende.

¿Sería uno de sus objetivos encontrar este lenguaje para poder hacer llegar al mensaje?
Sí, sí, es que lo tenemos que hacer. Tenemos que estar en todas partes con un mensaje que se nos entienda, y también tenemos que estar en las redes sociales.

¿Cómo se la imagina esta comunicación?
Yo de comunicación no entiendo mucho, pero creo que tenemos que cambiar el lenguaje. A veces hay un punto de paternalismo y no puede ser. Hace falta un lenguaje que sea próximo y que sea el que utiliza a la gente normal en la calle o nosotras mismas.

¿Ha faltado autocrítica por parte de los partidos por no haber conseguido frenar este ascenso de la extrema derecha?
Sí, estoy convencida de que en todas partes nos ha faltado autocrítica y a todos los partidos.

ANA BALSERA / Foto: Montse Giralt
ANA BALSERA / Foto: Montse Giralt

¿De qué manera cree que afecta a la democracia al hecho de que los jóvenes cada vez quieran participar menos?
Afecta muchísimo tener una juventud que no está preocupada. A escala mundial es lo que estamos viendo ahora. ¿Qué está ganando el mundo? Trump y compañía, que son de extrema derecha, el populismo. Nos encontramos en un contexto global que es muy peligroso y que a mí personalmente me asusta. El 2024 fue el año con más conflictos bélicos y en el que hubo también más elecciones por todo el mundo, pero donde la extrema derecha creció más. O tenemos esta generación de juventud que se interesa por la política, o lo que vendrá es desesperanzador.

¿Por qué crees que la juventud ha pasado de optar por posiciones más radicales de izquierdas a hacerlo por la derecha, también a Catalunya?
Es que es una moda. Al final, el que la juventud ve en sus pantallas son estos influencers de extrema derecha que no paran de lanzar mensajes ultras o de la familia tradicional. Estos son sus referentes: influencers que hablan de estas cosas o de productos de skincare.

La juventud tiene que entender que quien puede solucionar sus problemas es la política

¿Cuando se les pregunta cuál es su opción preferida para ser president de la Generalitat la respuesta más repetida es "ninguna". Eso es un problema?
Y tanto. Y seguramente si preguntáramos quiénes son los líderes tampoco sabrían quiénes son. Esta desafección la tenemos que combatir. No podemos tener la juventud que no sepa ni quiénes son los líderes, ni que no se sientan representados y que no quieran participar de la vida política porque al final los afecta. ¿Qué puede solucionar sus problemas como la precarización, las prácticas no remuneradas, las tasas universitarias o el acceso a la vivienda? La política.

¿Aparte de con más presencia en las redes, cómo lo tendría que hacer su partido para conseguir llegar a los jóvenes?
La respuesta es complicada porque seguramente no hay una fórmula mágica ni una solución porque si no ya lo hubiéramos aplicado. Pero creo que tenemos que hacer que nos vean más próximos y más útiles. Que no nos vean como la casta política, sino que vean que la política les puede solucionar aquello que los afecta, y que ellos tienen que participar si quieren cambiar las cosas. Y es complicado pero se tiene que hacer.

¿Cómo lo aplica como diputada?
Haciendo mucha calle, hablando con todo el mundo. Al final, yo, por ejemplo, hago vida en Santa Coloma, en mi barrio, Singuerlín, y cuando voy al mercado a comprar o cuando voy en el bar a hacer el vermú, hablo con todo el mundo, intento explicar que estoy su disposición, como podemos trabajar para ellos desde el Parlament de Catalunya, y que vean que hay una política útil.

¿Y qué respuesta recibe?
Hay mucha gente que me conoce de toda la vida, porque siempre te ven en los mismos sitios. Entonces, ya son ellos que me llaman o que si me ven vienen me vienen a buscar y me dicen "Ana, necesito eso" o "¿Cómo ves esto?". Hay otros que seguramente no vendrán porque pensarán que no les será útil o "no le diré nada porque ya me quejaré". Hay una generación que vivió una dictadura y que no podía votar. Por lo tanto, esta generación sí que toda la vida tiene consagrado que tiene que votar a cada elección y que tiene que estar pendiente, porque era un derecho que ahora tiene reconocido y que no tenía. Es la más implicada y más en Santa Coloma, una ciudad donde hay mucho movimiento social y tejido vecinal y es esta generación principalmente la que sale en la calle.

¿Ha faltado autocrítica por parte de los partidos por no haber conseguido frenar este ascenso de la extrema derecha?
Sí, estoy convencida de que a todos los partidos nos ha faltado autocrítica.

Aparte de la vivienda, uno de los principales problemas que tiene la juventud es la salud mental, agravado desde la pandemia. ¿Qué propuestas tenéis en este sentido?
De hecho, la primera causa de mortalidad de la juventud hasta los 28 años son los suicidios. Es un tema muy importante que tenemos que tratar con mucho cuidadoy que, además, en la pandemia como bien dices, se agravó muchísimo. Hay juventud que los años que tenía que empezar a salir se los pasó encerrado, entonces se han perdido esta parte, o cuando empezaban a poder ir de fiesta, con los amigos, viajar, hacer otro tipo de vida, se quedaron en casa. Tenemos que abordarlo, y desde de ERC se han hecho muchísimas propuestas como el Pacto de Salud Mental, pero también programas dirigidos específicamente para jóvenes, con más recursos que nunca. Necesitamos que esta juventud pueda acceder a una terapia a psicólogos, lo tenemos que poner centro porque, si no, iremos arrastrando toda esta problemática y no nos podemos permitir que la principal causa de mortalidad de la juventud sean los suicidios.

Hay partidos que cuando empezamos a hablar de temas que hacen referencia a la juventud, pierden el interés

¿Tiene la sensación, como diputada que está en el Parlament, que cuando se tratan estos temas en la cámara baja el interés?
Para muchos partidos es así. Lo vemos cuando hay intervenciones que afectan a la juventud o en la Comisión de Juventud. Yo formo parte de ella y hemos pedido hace meses que venga la consellera de Drets Socials para que nos explique cuál es su programa, las políticas que piensan llevar a cabo. Pero desde el principio de la legislatura que no han venido.

Cuesta que el contenido de estas comisiones llegue a la gente. ¿Qué problemas tratáis?
Nosotros, desde de Esquerra Republicana, el que hemos hecho con la compañera Mar Beses, que es la diputada del Jovent Republicà, es emplazar a las organizaciones juveniles a que vengan, que nos expliquen todas sus problemáticas, para recoger y poder hacer propuestas en este sentido, aparte de continuar con el trabajo que dejó el Govern republicano en materia de juventud, como fue el Plan Nacional de la Juventud y de otras políticas.

ANA BALSERA / Foto: Montse Giralt
La diputada de ERC, Ana Balsera / Foto: Montse Giralt

¿Tiene algún reto en esta legislatura, la segunda en que es diputada?
Me gustaría que se aprobara la ley de creación del Centro Catalán de Empresa y Derechos Humanos, que ya es la tercera legislatura que lo registramos, y estábamos en la fase final la pasada. Y por otro lado, a mí que me gusta el ámbito de la justicia, poder actualizar nuestro Código Civil de Catalunya, pero sobre todo poder actualizar la administración de justicia y que ninguna víctima tenga que sufrir violencia institucional.

📹 La entrevista entera, a continuación