Catalunya y Andorra han presentado de manera conjunta toda la documentación requerida para optar a la convocatoria de inicios de año del programa europeo de cooperación transfronteriza (POCTEFA) con el cual quieren financiar un estudio sobre la viabilidad de una conexión a través de tranvía entre la Seu d'Urgell, en Lleida, y Sant Julià de Lòria, en el Principat. El gobierno del estado pirenaico ha publicado un comunicado donde explica que esta es la primera vez que una entidad andorrana, en este caso el ejecutivo, participa como cabeza de un proyecto europeo, hecho que se considera un gran logro en la integración del país en la cooperación transfronteriza y en los mecanismos reguladores de los programas.
En este sentido, el secretari d'Estat de Transició Energètica, Transports i Mobilitat, David Forné, ha afirmado que es una "muestra clara de la voluntad" del gobierno para seguir explorando las mejores vías de movilidad sostenible y mejorar la vida de los ciudadanos del país y de los de fuera. Por su parte, la delegada de la Generalitat de Catalunya en Andorra, Anna Vives, ha celebrado que el fortalecimiento de las relaciones bilaterales con el gobierno andorrano a raíz de la apertura de la delegación y el establecimiento de cinco grupos de trabajo conjuntos "se materialice en resultados tangibles".
🚊Andorra i Catalunya presenten un projecte @CTPPOCTEFA per impulsar l’estudi de viabilitat de la connexió amb tramvia.
El Principat lidera per 1a vegada un projecte europeu. Es vol sufragar l’estudi per connectar Sant Julià de Lòria i la Seu d’Urgell.https://t.co/FUsl3qHhl0— Govern d'Andorra (@GovernAndorra) February 27, 2025
Durante una comparecencia de prensa, Forné ha explicado que la resolución de POCTEFA se prevé que llegue en otoño. Se calcula que los estudios tendrían un coste de 500.000 euros, 300.000 de los cuales se sufragarían con fondos europeos, mientras que el gobierno de Andorra aportaría los trabajos hechos para el tramo interno de la infraestructura, valorados en 200.000 euros, cosa que supondría un coste total de 700.000 euros. Si finalmente el organismo acepta el proyecto presentado, se dispondría de un plazo de dos años para finalizar los estudios, de manera que antes de acabar el año 2027 los dos gobiernos sabrían si el tranvía es viable o no.
Como el Principat no es un estado miembro de la Unión Europea (UE), su participación se materializa en trabajos ya contratados, como el estudio propio sobre un transporte segregado, así como a través de la financiación de los funcionarios que se asignarán. Andorra no puede recibir financiación directa del organismo europeo, pero el ejecutivo ha resaltado que la situación podría cambiar si finalmente se consigue un acuerdo de asociación con la UE.
Forné considera que si el tranvía llega a hacerse realidad, supondría "una nueva puerta de entrada" al país, que se considera de gran importancia, ya que hay 1.600 trabajadores fronterizos que se desplazan cada día para ir a sus puestos de trabajo, a la vez que se registran picos de hasta 20.000 visitantes que atraviesan la frontera.