El imán de Ripoll Abdelbaki es-Satty era confidente del CNI en el momento de los atentados del 17 de agosto de 2017 y cobraba 500 euros mensuales. Esta información la hizo pública el diario ABC este miércoles, y justo el día siguiente, el grupo de ERC en el Congreso registró un escrito en que pide a la mesa de la comisión de investigación del 17A que vuelva a citar al exdirector del CNI Félix Sanz Roldán. Según asegura este viernes el citado diario, la información que suministraba el imán era “anodina” (que no tiene interés o relevancia), y eso hizo enfadar al CNI cuando se supo que los autores de los atentados de la Rambla y Cambrils eran sus discípulos.

El rotativo revela que la División de Antiterrorismo encargó un informe interno para conocer los detalles de la relación del CNI con Abdelbaki es-Satty y, ante eso, se decidió enviar fuera de España a los dos agentes que tenían que haber controlado al imán que murió en la explosión de la casa de Alcanar.

Enviados al extranjero

OR era el enlace directo del CNI con el imán, él se encargaba de visitarlo, hacerle los pagos, y analizar la información que este le trasladaba; la represalia del CNI fue enviarlo a Panamá. Por otra parte, el jefe de OR en la oficina de Girona, de carrera militar, fue enviado a la Embajada de España en Colombia, a la ciudad de Bogotá. Fuentes consultadas por el citado diario, este “castigo” era para poner distancia, ya que el caso era muy delicado y nadie quería que trascendiera a la opinión pública. Luis Garcia Terán era quien había entonces al frente de contraterrorismo de Girona y actualmente es el subdirector general del CNI; es decir, la mano derecha de la actual directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro.

Las entrevistas con el imán

Una vez se han revistado las entrevistas que tuvo OR con es-Satty, se ha visto que el agente de contacto (u oficial de relación), no prestaba demasiado interés en su fuente. “El imán ocultó sus intenciones, pero es cierto que, dado su pasado radical, se lo tendría que haber controlado más. Los atentados pillaron totalmente por sorpresa al CNI”, aseguran fuentes de la inteligencia española.

Por su parte, el exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán, reconoció en su comparecencia en la comisión parlamentaria que investiga los atentados que agentes del CNI visitaron a es-Satty cuando estaba en la prisión, con la idea de captarlo, pero lo rechazaron “por su tendencia al engaño”. No se sabe en qué momento es-Satty acabó aceptando ser captado por el CNI, pero pasó mientras se planeaba el atentado en la Rambla y Cambrils.