Nueva irrupción del Tribunal Constitucional en el Parlament de Catalunya. Por unanimidad, el TC ha suspendido el voto delegado de Carles Puigdemont y Lluís Puig durante la constitución de la cámara catalana el pasado 10 de junio, según ha podido saber ElNacional.cat. Fue la Mesa de Edad, con una mayoría independentista integrada por Agustí Colomines (Junts) y Mar Besses (ERC), la que aceptó que los dos parlamentarios pudieran delegar el voto en el líder de Junts al Parlament, Albert Batet, ante las “circunstancias actuales que los incapacitan” para asistir presencialmente en el hemiciclo. Y así fue en todas las votaciones para escoger la nueva Mesa del Parlament, que acabó con la elección de Josep Rull como president. Ahora, el Constitucional ha dado luz verde la ponencia del magistrado Ricardo Enríquez y ha aceptado el recurso que presentó el PP contra unos votos “emitidos ilegalmente” y “desobedeciendo reiteradas sentencias”. Sin embargo, la anulación no tiene ninguna repercusión jurídica porque los votos de los dos diputados no fueron determinantes en los resultados de las votaciones y la decisión no tiene efectos retroactivos. De hecho, el TC rechazó el 18 de junio adoptar la medida cautelarísima que pedía el PP de suspender los votos delegados argumentando que “no fueron determinantes en el resultado de las votaciones”. Josep Rull fue elegido presidente del Parlament con 59 votos, frente a los 42 votos que recibió la socialista Sílvia Paneque.
En aquel pleno, Puigdemont y Puig no pudieron ejercer su derecho político porque la ley de amnistía todavía no se había publicado en el Boletín Oficial del Estado (entró en vigor justamente al día siguiente). Ahora, nueve meses y medio después, no han podido volver con normalidad y garantías en Catalunya por la negativa del juez Pablo Llarena a aplicarles la norma del olvido penal. Se negó inicialmente en julio y lo reiteró en septiembre. Ahora, los tres exiliados (sumando a Toni Comín) están a la espera de la decisión de la Sala de Apelaciones del Tribunal Supremo antes de poder recurrir al Tribunal Constitucional.
¿Qué argumenta el TC? El Constitucional reitera que no está permitido el voto delegado de un diputado que “voluntariamente no acude a la cámara porque se ha puesto fuera del alcance de los tribunales penales” y alega que los principios de “presencialidad y personalidad” son una “exigencia general para el ejercicio del derecho al voto de los parlamentarios”, que “solo pueden quedar excepcionados por motivos extraordinarios y justificados”. “Excepciones entre las que, en todo caso, no cabe incluir la situación procesal de quienes de manera deliberada se colocan al margen de la acción de la justicia y abandonan el territorio nacional”, remacha el TC. La sentencia también reconoce que se vulneraron los derechos fundamentales de los diputados del PP.
El Parlament blindó los votos de los diputados exiliados el pasado mes de julio
Asimismo, la inferencia del TC tampoco tendrá afectaciones en el día a día del Parlament porque la cámara catalana reformó el Reglamento hace ocho meses para blindar los votos de los diputados exiliados. A finales de julio, semanas después del inicio de la legislatura y a las puertas del debate de investidura de Salvador Illa, el pleno del Parlament aprobó una modificación impulsada por el PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP para ampliar los supuestos en los que los diputados pueden delegar el voto. Fue la vía para garantizar que los votos de Puigdemont y Puig sean válidos. Desde entonces, se puede delegar el voto en “situaciones excepcionales que impidan el ejercicio ordinario de la función parlamentaria, debidamente justificadas, que tienen que ser apreciadas por la Mesa por medio de un escrito motivado y respetando el principio de proporcionalidad”.
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La propuesta de reforma del Reglamento se tramitó por lectura única, recibió el aval del Consell de Garanties Estatutàries, que se pronunció a raíz de un recurso del PP, y se aprobó por 106 votos a favor (de los grupos promotores), 26 votos en contra (del PP y Vox) y dos abstenciones (de Aliança Catalana). Eso ha permitido que Puigdemont y Puig hayan votado a lo largo de toda la legislatura.
El TC anuló el voto telemático de Lluís Puig a instancias del PSC cinco días antes de la constitución del Parlament
El pasado mes de junio, el TC dio la razón a un recurso de amparo del PSC y anuló los acuerdos de la Mesa del Parlament del 18 y 19 de abril del 2023 que habilitaban un sistema para que Lluís Puig pudiera votar. El órgano de gobierno de la cámara catalana respondía así a otra sentencia del TC, que (también a instancias de los socialistas) había rechazado la delegación del voto de Puig, esgrimiendo que no se ajustaba a ninguno de los supuestos contemplados. Como solución, el Parlament impulsó un voto telemático transitorio para permitir que el exconseller de Cultura pudiera votar, pero la sentencia del TC concluyó que no concurría “ninguna situación excepcional que permita exceptuar constitucionalmente el ejercicio presencial del derecho de voto”.
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Fue en abril de 2023 cuando el TC anuló los acuerdos que había tomado la Mesa en julio de 2022 para mantener el voto delegado de Lluís Puig y cuando la Mesa adoptó un acuerdo político a fin de que el diputado de Junts pudiera mantener el voto a través del voto telemático transitorio. Con los votos de ERC, Junts y la CUP, el órgano rector del Parlament aprobó una propuesta impulsada por los republicanos que apostaba para activar el voto telemático en “situaciones excepcionales de especial gravedad” que impidan el ejercicio de las funciones parlamentarias. Al día siguiente, la Mesa autorizó el voto telemático de Lluís Puig. Sin embargo, la nueva sentencia del Constitucional argumentó que la autorización del voto a distancia de Lluís Puig “no puede ser tenida como circunstancia constitucionalmente válida” para “exceptuar el principio de la presencialidad” aquella en la que se encuentra a “quien voluntariamente ha decidido eludir la acción de la jurisdicción penal española y sobre el que pesa una orden judicial de busca y captura”. Tres meses después, el TC declaró nula la habilitación del voto telemático a instancias de Vox y Ciudadanos.