El fiscal general recibió dos móviles, reinicializó uno y no devolvió ninguno, según la UCO. Concretamente, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha indicado al Tribunal Supremo que, desde que se produjo la presunta filtración contra Alberto González Amador (la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso), el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha recibido dos teléfonos móviles, uno de los cuales reinicializó una semana después de que el Supremo lo encausara, sin que haya devuelto ninguno.

Así consta en un oficio, al cual ha tenido acceso este miércoles tanto Europa Press como ElNacional.cat, en el cual la UCO responde al encargo efectuado por el instructor del caso, el magistrado Ángel Hurtado, para averiguar cuántos terminales ha recibido el fiscal general desde que tuvieron lugar los hechos por los cuales se le investiga, cuántos ha devuelto y si alguno ha sido formateado y por quién. Este martes, Hurtado aseguró que es una "evidencia" que García Ortiz "ha hecho desaparecer pruebas que podrían encontrarse en sus aparatos móviles", mientras que este miércoles ha insistido en la idea de que hay "suficientes elementos" para atribuirle la filtración.

El fiscal general borró los mensajes

Hace poco más de dos semanas que la UCO ya acreditó que el fiscal general borró los mensajes el día que el Supremo le abrió la causa, tal como se expresaba en un informe: "La falta de mensajes anteriores al 16 de octubre de 2024 en la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp se debe, fundamentalmente, al vaciado o borrado intencionado de todos los mensajes contenidos a las diferentes conversaciones, siendo realizada esta acción hasta dos veces el indicado 16 de octubre". Por su parte, García Ortiz justificó en el Supremo que borró su móvil porque tiene datos "ultrasensibles". "No iba a exponer mis datos durante seis días a la ligera", añadió, sobre la eliminación de todos los mensajes.

Sobre el nuevo auto de Hurtado de este miércoles, hay que decir que el juez esgrime que hay "elementos indiciarios suficientes" para atribuirle una filtración "indebida" del correo en el cual la pareja de Ayuso reconocía que había cometido dos delitos fiscales. "El determinado para dirigir el procedimiento es que hay elementos indiciarios suficientes para atribuirlos [a él y a Pilar Rodríguez, fiscal jefe provincial de Madrid, también investigada] la filtración, a las 23.51 horas del día 13 de marzo a la SER, de la información contenida en el correo del 2 de febrero, que recoge datos personales tan íntimos y privados, como es reconocer unos hechos, que no había razón para dar a conocer a otros, si no lo autorizaba su titular, así como la elaboración de la nota de 14 de marzo, que no es sino la prolongación y corroboración de la indebida filtración que llevaron a cabo la noche anterior", dice.