El Govern de la Generalitat ha anunciado este sábado una buena noticia en el contexto de "la peor sequía que ha sufrido Catalunya en los últimos 200 años": el final de las restricciones de agua, en los municipios que dependen del sistema Ter-Llobregat, donde viven unos seis millones de personas, lo que significa un punto de inflexión en la sequía que empezó en el 2021. "Damos un nuevo paso en la desescalada, levantando las limitaciones del agua en las zonas más pobladas del país", ha anunciado la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en un escenario idílico, con el pantano de Sau a su espalda, mostrando unas reservas de agua que superan el 71%. Sau, con el termómetro de su iglesia, ha sido la imagen icónica de la sequía, y ha sido la postal escogida para anunciar la noticia que se esperava desde hacía unas semanas, pero que el Govern no ha querido dar hasta que no ha sido seguro de qué no tendría que volver atrás. "Era muy importante que cuando tuviéramos que levantar las restricciones de agua estuviéramos seguros de que podíamos mantenerlo durante al menos cinco o seis meses", ha justificado a la consellera.

El Ter-Llobregat, en estado de prealerta
Paneque ha explicado que el Ter-Llobregat, que abastece a 202 municipios del área metropolitana de Barcelona y Girona, se situará en estado de prealerta después de que los embalses hayan superado el 64% de su capacidad, que es por encima del límite que marca el decreto de la sequía. Aún no es el estado de normalidad, pero la fase de prealerta permite levantar restricciones en el riego, caudales ambientales y usos urbanos. Además, el sistema del Baix Ter volverá a la normalidad y el del Fluvià-Muga pasará de excepcionalidad a alerta. Pese a la mejora, las desalinizadoras continuarán funcionando al 90% de su capacidad y se mantendrán las inversiones para combatir la sequía.
"Han sido 56 meses con sequía, por debajo de la media de pluviometría", ha destacado Paneque, una sequía histórica, la peor en dos siglos, ha remarcado la consellera, pero las lluvias de los últimos dos meses han dado la vuelta a la situación y han permitido poder anunciar la decisión que se adoptará formalmente en el Consell Executiu del próximo martes, y que entrará en vigor a mediados de abril, cuando se publique en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC). A día de hoy, los cinco embalses que forman el sistema Ter-Llobregat acumulan unas reservas de 391,53 hm³, lo que representa el 63,97% de su volumen máximo (612,07%), el doble que hace un mes. Hace apenas un año, las reservas estaban en 109,34 hm³, lo que significaba un volumen máximo de apenas el 17,86%. De entre los cinco embalses que forman el sistema Ter-Llobregat, a fecha de este sábado destaca el 98,57% de la Baells (Cercs), el 77,32% de Sant Ponç, el 71,98% de Sau, el 55,51% de la Llosa del Cavall (Navès) y el 43,54 de Susqueda (Osor).
Con la decisión sobre el Ter-Llobregat, el Baix Ter y la zona de la Muga-Fluvià, nueve áreas de Catalunya estarán en situación de normalidad, cinco en prealerta y cuatro en alerta. Por tanto, catorce de los dieciocho ámbitos de las cuencas internas no tendrán ninguna limitación en el uso del agua, según ha explicado Paneque. La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica indicó que, con la prealerta, se recupera en el Ter Llobregat "la normalidad, sin las restricciones al uso de agua agrícola y urbano, ni a los caudales ambientales". La fase de prealerta sólo contempla medidas preventivas, como activar recursos de agua no convencionales, incrementar la desalinización y estudiar medidas de ahorro, pero no implica restricciones en el agua.
Pese a la buena noticia, Paneque ha querido poner énfasis en que no es necesario bajar la guardia y el Govern seguirá manteniendo su hoja de ruta y aplicando las medidas previstas, algunas de las cuales ya están en marcha. Así, Paneque ha explicado que, pese a la desescalada, las desalinizadoras seguirán a pleno rendimiento (trabajando al 90 por ciento ha especificado) para optimizar el recurso de almacenamiento en los embalses y favorecer la recarga de acuíferos, como el del delta del Llobregat. "No podemos caer en el error de pensar que las lluvias han resuelto un problema, ya que desconocemos cómo va a evolucionar la meteorología en los próximos meses", ha añadido la consellera.
Próximas actuaciones
El Govern tiene previstas actuaciones para este 2025 para aumentar en 31 hm³ la garantía de agua. Una de las actuaciones previstas ya está en servicio, concretamente la aportación de agua depurada de Figueres hasta el río la Muga en Pont de Molins, que tiene una capacidad de aportar 3 hm³/año. También se están finalizando las obras para poner en servicio cinco nuevos pozos en torno a Peralada para mejorar la gestión de las extracciones del acuífero del Fluvià Muga. En cuanto al entorno metropolitano, también hay actuaciones ya en su fase final, como las mejoras en el tratamiento de los pozos Estrella, la aportación de agua regenerada en el Llobregat desde la depuradora de Sant Feliu o la ampliación de la potabilizadora de Besòs Trinitat.