El exvicepresidente del Gobierno y exlíder de Podem, Pablo Iglesias, ha reafirmado su postura contraria a traspasar las competencias de inmigración a Catalunya y ha apuntado que algunos líderes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) comparten su posición. En una entrevista en el Diario AHORA Baleares, Iglesias ha afirmado: "Hubo dirigentes de ERC que, en privado, nos decían: 'Por favor, detened eso, no lo podemos decir en público porque son competencias para Catalunya, pero no sabemos cual es el objetivo de Junts'". Desde la perspectiva del exlíder de la formación morada, "nadie pide estas competencias si no es para hacer el mal".
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha respondido a las palabras de Iglesias a través de las redes sociales. Según Pablo Iglesias, si Catalunya reclama las competencias en inmigración es para hacer daño. Si las ejerce un Gobierno no", ha reprochado al líder juntaire, quien ha añadido: "Su concepción del modelo de Estado hace estremecer, pero a VOX los debe dejar muy tranquilos". Además, con respecto a las demandas que Iglesias atribuye a algunos de los dirigentes republicanos y que han acabado siendo el titular de la entrevista, Turull ha apuntado: "Del titular alguien ya dará explicaciones. Esperamos...".
El exvicepresidente español ha hablado más de Junts, concretamente de Carles Puigdemont, afirmando que ya no es el principal enemigo de la derecha judicial española. "Es más enemigos para ellos (Pedro) Sánchez que Carles Puigdemont. De hecho, es bastante torpe por parte de la derecha española no resolver el problema procesal de Puigdemont porque ahora mismo podría ser su aliado si lo dejaran volver tranquilamente, aplicándole la amnistía", ha sentenciado.
Sin retorno a la política institucional
Iglesias, quien actualmente se encuentra presentando su libro Enemigos Íntimos, ha afirmado que no tiene ninguna intención de volver a la política institucional. El exlíder de Podem apunta en varios motivos como sus hijos o la libertad que le da dirigir su medio de comunicación. "No fui feliz en el ámbito personal ejerciendo aquellos cargos. Ahora lo soy. Lo que hago me entusiasma. No volvería a aquel pozo en ningún caso", ha concluido.
También ha explicado que al dejar la política institucional no recibió ninguna oferta para ocupar algún otro cargo. "No me intentaron comprar de ninguna forma, pero me habría gustado que lo intentaran para ponerme a prueba", ha explicado y ha apuntado que ha pensado en marcharse del país, donde recuerda que tiene que llevar seguridad.