El giro de la política internacional y europea a la extrema derecha ha irrumpido en la sesión de control al Gobierno que, como en cada pleno, abre la agenda parlamentaria del miércoles. Las preguntas al president, Salvador Illa, han arrancado con la intervención de la portavoz de Junts, Mònica Sales, quien ha alertado de la emergencia lingüística y ha acabado con un cruce de acusaciones con Illa sobre el uso político de la lengua. Pero el contexto político que invade el planeta no ha tardado en aparecer en el hemiciclo, donde ERC ha alertado de la ola reaccionaria y el PP no ha tenido inconveniente en utilizar como imagen para reclamar el recorte de organismos superfluos la motosierra de Elon Musk, cuyas resonancias se han mantenido en las intervenciones de Vox y Aliança Catalana.
La portavoz de Junts ha reprochado al president que en un contexto de emergencia lingüística haga uso del castellano en actos oficiales, en las redes sociales y en el hemiciclo. "Tiene que ser el primero en dar ejemplo y no lo hace", ha reprochado Sales, que ha denunciado silencios del PSC ante la defensa de la lengua, la oficialidad del catalán en Europa o que "baja la cabeza" ante las normas del Estado que discriminan el catalán. Junts ha lamentado la abstención del PSC en iniciativas de defensa de la lengua o el voto en contra en propuestas para no aplicar las sentencias del TSJC que imponen un 25% de enseñanza en castellano —"con este posicionamiento ya podemos intuir su 'acataré' si la sentencia del TC va en contra la inmersión y nuestro modelo de escuela"—, ha añadido. Sales ha reclamado a Illa que rectifique y ha acusado al PSC de abonar las tesis de Cs y "hacer del catalán un arma política".
El president, que ha empezado asegurando que defiende el catalán por "convicción" y ha insistido en que, a pesar de los malos resultados del catalán, "hay partido", ha ido subiendo el tono ante los reproches de Sales. Ha acusado a Junts de hacer un uso político del catalán —"me decepciona profundamente", ha lanzado—, y ha replicado que ha defendido la oficialidad del catalán ante la Comisión Europea y que esta semana mantendrá una entrevista telemática con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, con el mismo objetivo. "No hagan política con el catalán", ha reclamado.
Movimiento reaccionario
Acto seguido, el presidente del grupo de ERC, Josep Maria Jové, ha sido el primero en plantear ante el hemiciclo la preocupación por la oleada reaccionaria. "El movimiento global reaccionario se consolida. En nuestra casa ya tiene 13 escaños", ha advertido el diputado de Esquerra, que ha reclamado actuar con contundencia política y evitar que la extrema derecha utilice las instituciones. "No hay un fascismo malo y uno un poco menos malo. Hay que combatirlos todos. Ripoll sería un ejemplo", ha añadido Jové, que ha acusado a Junts de moverse por intereses electoralistas, en referencia a la decisión de no apoyar una moción de censura para apartar a Sílvia Orriols de la alcaldía de Ripoll, lo cual "causa un daño irreparable a la sociedad". "Pero ustedes, president, también tendrían que reflexionar. Hay que ser igual de contundente con el fascismo que se llama independentista que con el españolista. No vale ser más vehemente con unos que con otros. También por comodidad electoral", ha reclamado.
Jové no buscaba un debate con Illa y ha agotado todo su tiempo en una sola intervención. El president ha respondido que, a pesar de pertenecer a diferentes proyectos políticos, en este punto no hay "ninguna" diferencia entre ellos. "Suscribo punto por punto lo que ha dicho", ha asegurado, mostrando la alarma por el giro de la política internacional, los primeros pasos de la administración Trump, la banalización del saludo nazi o la desacomplejada defensa del autoritarismo populista de extrema derecha. "Hay que hacer pedagogía, pero sobre todo hay que ser contundente", ha remachado Illa, que también ha insistido en que esta lucha empieza en la calle de cada pueblo y cada ciudad.
Motosierra o hacha
La pregunta del PP se ha referido a la exigencia de recortar organismos duplicados o superfluos, pero la imagen que ha utilizado el presidente de los populares catalanes, Alejandro Fernández, no ha hecho más que encender el debate sobre la irrupción de la ultraderecha. "Mantiene organismos duplicados y ahora nos sale con los famosos grupos de expertos de Salvador Illa. Más gasto, más despilfarro. La Generalitat de Catalunya también necesita una motosierra o, si lo prefiere, un hacha, en expresión más nuestra", ha ironizado.
La referencia a la motosierra que el presidente argentino Javier Milei regaló al empresario Elon Musk en la cumbre de Washington ha provocado la respuesta de Illa. "Ni me gusta y encuentro desafortunada la imagen de la motosierra o hacha, ni me gusta lo que evoca", ha reprochado Illa, que ha admitido que "se pueden simplificar cosas y va bien ver si hay organismos que pueden simplificarse, pero otra cosa es ir con hachas o motosierras o hacer mofa de trabajadores públicos". "Lo único que nos conviene recortar es la deuda de Catalunya, con el acuerdo que le reconozco a ERC; a ver si habla con sus compañeros y nos ayuda a hacerlo", ha reclamado en referencia a la condonación del FLA que este miércoles se debate en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
¿Trump o Europa?
El debate ha seguido el mismo hilo cuando ha llegado el turno de Vox e Ignacio Garriga ha acusado al gobierno del PSC de "seguir avanzando en la imposición del catalán". Illa ha replicado con los datos que ponen en evidencia que hay que desplegar políticas en favor del catalán, "lo cual no es ir contra nadie". "El problema que tengo con usted es que no sé dónde está. Mejor dicho, sí que lo sé. ¿Usted está con Trump o con Europa? Porque Catalunya está con Europa. Este es el gran debate que usted quiere tapar. ¿Dónde están ustedes, con Trump o con Catalunya, Europa y España"?, le ha reclamado. Y de nuevo ha sonado la motosierra. "Lo que sí vulnera derechos es la motosierra de los personajes políticos con los que usted se hace fotos", ha reprochado Illa, que ha aconsejado a Garriga que lea la carta del papa Francisco a los líderes de EE.UU.
El tema ha seguido dando vueltas con la respuesta a Sílvia Orriols, de Aliança Catalana, a quien ha reprochado que un miembro de su partido estaba presente en Alemania este domingo celebrando la victoria de Alternativa para Alemania (AfD), "un partido de herencia nazi". "No se esconda. Sentados al lado de Vox, estaban bien sentados, créanme", ha remachado Illa ante la negativa de Orriols, que ha asegurado que nunca ha estado en Alemania.