El sindicato policial de extrema derecha JUPOL ha calificado de "nuevo golpe a la Policía Nacional en Catalunya" el hecho de que la Fiscalía de Barcelona haya anunciado este jueves que investigará por primera vez un caso de torturas en la Jefatura de la policía española de Via Laietana. JUPOL ha expresado "preocupación y rechazo" por la apertura de diligencias en el caso de la activista por la lengua y la cultura catalanas y de la izquierda independentista, Blanca Serra i Puig (Barcelona, 1943). El sindicato ultra considera que "esta iniciativa responde a las presiones de los sectores independentistas, aliados del actual Gobierno de Pedro Sánchez, que tiene como objetivo la expulsión definitiva de la Policía Nacional de la emblemática sede de Via Laietana". En concreto, denuncian una estrategia "que busca la retirada total de la Policía Nacional de Catalunya".

Blanca Serra i Puig anunció el pasado noviembre que había presentado la primera denuncia a la Fiscalía de Barcelona por las torturas y vejaciones que sufrió ella y su hermana Eva —historiadora que murió en julio de 2018— al ser detenidas cuatro veces por su militancia. Fueron vejadas en la Jefatura de la policía española de Via Laietana y en la Dirección General de Seguridad de Madrid (en la Puerta del Sol), entre los años 1977 y 1982, con la Generalitat restituida. Sin embargo, JUPOL se acoge al argumento de que los hechos sucedieron hace más de cuarenta años, "en un contexto histórico y político completamente distinto al actual". "Durante la transición, la sociedad española, en un ejercicio ejemplar de reconciliación, acordó cerrar heridas del pasado para construir juntos el estado democrático actual" asegura el sindicato en un comunicado, en el que añade que "reabrir estas cuestiones no solo va contra este espíritu de concordia, sino que también supone una instrumentalización política de la justicia".

JUPOL sostiene su rechazo a la apertura de diligencias basándose en que los hechos sucedieron hace mucho tiempo. En su opinión, la policía funciona de forma distinta hoy en día: "la Policía Nacional de hoy es una institución democrática, profesional y comprometida con los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Los actos que se imputan al antiguo régimen no tienen ninguna relación con la tarea que ejercen actualmente nuestros agentes, los cuales trabajan día a día para garantizar la seguridad y la libertad de todos los españoles".

El sindicato de extrema derecha encuentra pertinente señalar que "en ocasiones anteriores, la justicia había rechazado investigar estos hechos, argumentando que están prescritos y amnistiados, por lo que estamos seguros de que la insistencia en reabrir estos casos parece obedecer más a intereses políticos que a una verdadera búsqueda de justicia". En este sentido, los ultras han instado a las autoridades a "no ceder ante las "presiones políticas que buscan deslegitimar y debilitar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado".