Jaume Guardiola, presidente del Cercle d'Economia, ha pedido este miércoles que se le aplique la ley de amnistía a Carles Puigdemont para que pueda volver a Catalunya: "Lo más importante es que el presidente Puigdemont esté en Catalunya. Este es el punto de normalización importante que permita que no tengamos que explicar las cosas en términos de viajes a Waterloo. Lo que sería normal es que los encuentros estén normalizados. Espero que con la ley de amnistía, el más antes posible, podamos hablar con normalidad". Así se ha manifestado Guardiola en una entrevista al programa Café de ideas a La 2, preguntado por si consideraba que Salvador Illa se tendría que reunir con Puigdemont en Bélgica.
Aunque el actual president de la Generalitat ya ha viajado más de una vez desde que fue investido, nunca se ha encontrado con Puigdemont, que es diputado en el Parlamento además de presidente del principal partido de la oposición. Guardiola también ha explicado que él mismo se reunió "en su momento" con el president en el exilio, aunque estos encuentros no estaban enmarcados dentro de las numerosas visitas que ha recibido Puigdemont en la Casa de la República por parte de empresarios para tratar la reducción de la jornada laboral. El Gobierno de Pedro Sánchez depende de los apoyos de los 7 diputados de Junts para sacar adelante esta iniciativa, promovida por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Amnistía, sí, unilateralidad y referéndum no
A finales del 2023, cuando los partidos independentistas ponían la amnistía como una condición indispensable para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, tal como finalmente acabó sucediendo, el Cercle d'Economia ya hizo público su posicionamiento al respeto. Así, la entidad presidida por Jaume Guardiola, aseguraba que las medidas legislativas que contribuyan a pasar página a unos hechos nunca no se tenían que haber producido, en referencia al procés y el 1-O, tenían su apoyo, como es el caso de la amnistía o en su momento de los indultos. Por eso mismo, la entidad dejaba claro que esta amnistía tenía que ser el resultado "de un gran acuerdo entre los principales partidos de ámbito español y los partidos nacionalistas" y que esta tenía que tener la máxima seguridad jurídica, que asegurara que no sería revocada por el Tribunal Constitucional. Ahora bien, la contrapartida tendría que ser que los "beneficiarios", en referencia a los líderes independentistas, tenían que aceptar el marco establecido por la constitución y renunciar al referéndum y la unilateralidad.