Indignación por parte de Junts per Catalunya ante el nuevo escándalo sobre los atentados de Barcelona y Cambrils de 2017: el imán de Ripoll cobraba 500 euros mensuales como confidente del CNI cuando se produjeron los ataques terroristas del 17A. La diputada en el Congreso Pilar Calvo, la responsable de Junts de seguir la comisión que investiga aquellos atentados, ha denunciado en su perfil de Twitter (X) la negligencia de los servicios de inteligencia españoles. “Con los documentos que hemos pedido desclasificar quedará demostrada esta relación en el tiempo y que el Estado supo del yihadismo de es-Satty desde el principio”, ha exclamado; en un mismo mensaje en que ha lamentado que el CNI “no informó nunca a los Mossos d'Esquadra de nada de todo eso, permitió que hiciera de imán de Ripoll y que adoctrinara a aquellos jóvenes terroristas”. Joaquim Forn, conseller de Interior en aquel momento, ha manifestado en una entrevista en Radio Estel que “hay bastantes elementos para que la justicia intervenga”. “Aunque sea por un error de dejadez, hace falta que alguien asuma responsabilidades”, ha señalado.

 

Ante las nuevas informaciones sobre el cerebro de aquellos ataques terroristas, el partido de Carles Puigdemont ha registrado un escrito ante la Mesa de la comisión en el que solicita la desclasificación de la documentación de la oficina del CNI en Girona y tres nuevas comparecencias: la del exjefe de la división de contraterrorismo de Girona y actualmente subdirector general del CNI, Luis Garcia Terán; la del oficial de relación en contacto con el imán de Ripoll; y la de su superior en el momento del seguimiento.

El periódico ABC ha publicado este miércoles que el imán de Ripoll Abdelbaki es-Satty era confidente del CNI en el momento de los atentados y cobraba medio millar de euros al mes. El pasado mes de noviembre, el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán compareció en la comisión del Congreso que investiga los atentados del 17A y afirmó que es-Satty “no fue ni colaborador ni informador del CNI”. Entonces aseguró que los contactos entre agentes del Centro Nacional de Inteligencia y el imán en la prisión de Castelló solo tenían como objetivo hacer tareas de control del yihadismo, y que vincular a los servicios secretos españoles con los atentados es “una infamia”. Ahora, Esquerra Republicana y Junts per Catalunya abogan porque la Cámara Baja vuelva a interrogarlo.

Nuevo interrogatorio al exdirector del CNI

Los republicanos, de hecho, ya han registrado una petición en la Mesa de la comisión de la Cámara Baja para que vuelva a citar Roldán como testimonio. En el documento, ERC señala que el exdirector de la inteligencia española “tiene que dar explicaciones en relación con las nuevas informaciones aparecidas en la prensa que acreditarían la presunta falsedad de sus exposiciones en la Comisión de investigación sobre la vinculación estable entre el CNI y Abdelbaki es-Satty”. “El peor atentado de la historia reciente del sur de Europa fue financiado en parte con el dinero público que se pagaba a un confidente que resultó ser un terrorista yihadista; los responsables son unos inútiles y negligentes más preocupados en buscar urnas que en hacer su trabajo”, ha denunciado en Twitter (X) el líder de ERC en Madrid, Gabriel Rufián.

Junts per Catalunya también tiene "clarísimo" que hay que volver a interrogar a Roldán, pero pide tener antes más información desclasificada. "Podría volver a mentir impunemente", ha advertido la diputada Pilar Calvo este miércoles. La juntaire también ha afirmado que las nuevas informaciones demuestran que Es Satty fue colaborador del CNI "como mínimo desde la salida de la prisión de Castelló hasta el momento de los atentados", hecho que "demostraría que el exdirector del CNI mintió en la comparecencia de la comisión de investigación del 17-A".

Los nuevos documentos que exige Junts per Catalunya

Por otra parte, fuentes de Junts explican que también exigirán al Gobierno más información desclasificada sobre aquellos atentados. El pasado mes de enero, después de que se desclasificaran los informes de las entrevistas que mantuvo el CNI y la Guardia Civil con Abdelbaki es-Satty en la prisión de Castelló y la transcripción de la comparecencia de Félix Sanz Roldán en la Comisión de Secretos Oficiales en marzo del 2018, Junts per Catalunya pidió nueva información.

Los juntaires quieren que el CNI desclasifique información sobre los registros del teléfono móvil que se le había dado a es-Satty para poder mantener el contacto con él, así como del buzón muerto de correo electrónico, informes de seguimiento mientras era imán en la Mezquita de Castelló, transcripciones e informe de las entrevistas mantenidas con el yihadista, documentación que acredite que es-Satty estuvo ingresado en el Hospital Joan XXIII de Tarragona en 2014 y que fue visitado por los Mossos d'Esquadra, la nota facilitada por el CNI a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado los días posteriores a los atentados del 17A haciendo un resumen de lo que se sabía de es-Satty, la documentación que el imán había presentado para evitar su expulsión a Marruecos y notas de inteligencia y correos electrónicos del comisario José Manuel Villarejo alertando de informaciones que hablan de la posible radicalización de un imán.

Por otra parte, Junts pide la documentación que acredite, si es el caso, que el CNI pidió que es-Satty fuera testigo protegido en la llamada Operación Chacal que instruía el juez Baltasar Garzón. Según el partido de Carles Puigdemont, otros testigos de este caso declararon que el imán formaba parte del grupo de estrechos colaboradores del yihadista Mohammad Mrabet Fhasi, y que convivió con Bilal Belgacem, autor de un atentado suicida contra tropas italianas en Iraq en 2003. La Guardia Civil elaboró, según Junts, un informe que aportó a Garzón dentro de este mismo juicio en que se descartaba la vinculación de es-Satty con la célula yihadista de Mrabet, informe que el partido también pide que se desclasifique.