El gobierno Sánchez sigue deshojando la margarita. ¿Es conveniente obligar a la ciudadanía a llevar mascarilla en espacios públicos? A medida que España va avanzando en las fases de desescalada, el Ministerio de Sanidad valora con más fuerza que nunca implantar esta medida que en unos inicios rechazaba de todas todas. Sobre si sería adecuado o no, el máximo responsable del comité de expertos de la Moncloa insiste en que "la mejor mascarilla son dos metros de distancia".

 

Ya hace días que, a pesar de admitir que es un buen elemento para prevenir la propagación del virus, Fernando Simón apunta que es muy complicado que el Estado pueda forzar a todos los españoles a colocarse esta pieza siempre que quieran salir de casa porque hay determinados colectivos que no pueden llevarla con tanta facilidad. "Aunque se generalice su uso, no es fácil obligar", ha subrayado al doctor. Y ha puesto el foco en las personas que sufren de enfermedades respiratorias o los niños.

En este sentido ha pedido que si finalmente el Ministerio de Sanidad se decanta por obligar a los ciudadanos a ponerse la mascarilla cuando pisen un espacio público, se tenga en cuenta que deberá incorporar "las excepciones por condiciones personales" y dejar claro qué casos y momentos puede no usarse.

De momento, el uso de mascarilla es sólo obligatorio para aquellos que viajan en transporte público.