El presidente Mariano Rajoy ha superado este martes la votación sobre los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el trienio 2018-2020 y el límite de gasto no financiero para 2018, hecho que le sitúa más cerca de la aprobación de los presupuestos del próximo año, a pesar del rechazo del PSOE. El Gobierno ha revalidado la mayoría que obtuvo para las cuentas de 2017, es decir, Ciudadanos, Coalición Canaria, Nueva Canarias, y el PNV (175 votos). Los primeros mantuvieron el pulso con el ministro Cristóbal Montoro para que rebajara el IRPF y este cedió. Los nacionalistas firmaron con Rajoy un acuerdo que comprendía inversiones plurianuales, de forma que estarán ligados a revalidar su  un par de años.

Durante la intervención en el debate, Montoro ha asegurado que la ley muestra el "mejor escenario económico que ha tenido nunca la economía y la sociedad española", y ha defendido que se trata de unos objetivos que son "objetivamente mejores" que los del año pasado. El Ejecutivo fija en 119.834.000 de euros el límite de gasto no financiero del Estado para 2018. Eso supone un aumento del 1,3% con respecto a las cuentas públicas de este año y el primero alza en los últimos cuatro años, porque se eleva el nivel de gasto en 1.497.000 de euros en relación con este año. El ministro insiste en que así se podrá salir del procedimiento de déficit excesivo en el que la Unión Europea situó a España con la crisis económica. 

Así y todo, PSOE, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT y Bildu han mantenido su no. Los socialistas han insistido en que Montoro quedaba "inhabilitado", tras la sentencia del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional la amnistía fiscal de 2012. Junto a la formación morada ha criticado que el techo de gasto conlleve un ajuste por el lado del gasto, y no se actue por el de los ingresos. De esa manera cree un "parche" la modificación en el IRPF. El mismo rechazo se manifestó durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde las autonomías del PSOE se plantaron, a excepción de Extremadura, y Catalunya volvió a reivindicar los déficits no asimétricos, "más eficientes".