El pleno del Parlament ha dado luz verde este miércoles a la tramitación por lectura única de la proposición de ley que busca modificar la normativa acústica y blindar los patios de las escuelas. Lo ha hecho por unanimidad, con los votos de todos los grupos parlamentarios: PSC, Junts, ERC, PPC, Vox, Comuns, CUP y Aliança Catalana. Tramitar por lectura única implica acortar los plazos parlamentarios para que la reforma pueda votarse definitivamente en el pleno que se celebrará la segunda semana de marzo. La iniciativa, impulsada pe Junts, ERC, el PPC, los Comuns y la CUP, plantea la modificación de la ley 16/2002 de protección contra la contaminación acústica para que no se apliquen los límites de ruido a las actividades que realizan en los "espacios destinados a la actividad docente, física, de recreo o de ocio" de los centros escolares entre las 7.00 y las 21.00 horas.
La disposición adicional que los grupos proponen añadir a la ley que regula la contaminación acústica establece que "no se considerará contaminación acústica el conjunto de sonidos que emanan de los patios destinados a la actividad docente, física, de recreo o de ocio de los centros escolares durante las 07.00 y las 21.00 para considerar que los mismos son emisiones acústicas propias del normal desarrollo de la vida de estos espacios". El texto que se quiere cambiar también hace referencia a la protección de los derechos de los niños recogidos a la Convención de los Derechos de los Niños de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En la exposición de motivos argumentan que las actividades escolares, especialmente los patios y las actividades extraescolares, tienen un carácter y un fin muy diferente del ruido de la vía pública, y defienden que se necesita una normativa acústica adaptada a este contexto. "Las ciudades y sus vecinos no se pueden permitir perder los patios como espacios deportivos de encuentro, juego y convivencia", añaden.
Manifestación de siete escuelas concertadas
La protección de la contaminación acústica en los patios ha sido una demanda proveniente, sobre todo, de los centros escolares barceloneses. De hecho, el pasado mayo estuvo el precinto de dos pistas deportivas de la escuela Salesianos Rocafort, en el distrito del Eixample, por parte del Ayuntamiento de Barcelona en respuesta a quejas de vecinos por el ruido provocado por las actividades que se llevaban a término. Eso provocó la movilización de siete escuelas concertadas barcelonesas en defensa de los patios escolares, que reunió centenares de personas ante la escuela mencionada, en la calle de Floridablanca del barrio de Sant Antoni, en defensa del "sonido de los patios delante de los que dicen ruido" y para blindar esta parte de las escuelas ante un futuro de los patios que, según los organizadores de la movilización, "está en peligro".