"La mano está extendida", ha dicho Pedro Sánchez este sábado desde la sede de Ferraz. Ha sido la invitación del presidente del Gobierno a los críticos del PSOE y los presidentes autonómicos del PP a diseñar un nuevo sistema "federal" en España que extienda la financiación catalana pactada entre PSC y ERC al resto de comunidades autónomas; un nuevo 'café para todos' que el líder socialista ha comparado con Alemania y Canadá. Es lo que ha defendido el jefe del ejecutivo español en su discurso de apertura del comité federal que se celebra este sábado en el cuartel general de los socialistas, en Madrid.

 

"Estamos dispuestos a hacer nuevas transferencias competenciales, reconocer singularidades y que todas las comunidades autónomas que lo deseen recauden y gestionen más gravámenes; eso es un estado federal y es lo que ya hacen Alemania y Canadá", ha manifestado Pedro Sánchez durante su intervención. Así, ha animado a su partido y también a los presidentes autonómicos del PP a "diseñar bien esta nueva etapa autonómica" para "crear un sistema de financiación más justo", con "corresponsabilidad entre gobiernos autonómicos". Para Pedro Sánchez, el debate "no tiene que ser entre territorios, sino entre modelos", en referencia al PP. Cabe recordar que este viernes Alberto Núñez Feijóo prohibió a sus presidentes autonómicos negociar bilateralmente la financiación con Pedro Sánchez. 

El debate sobre la financiación, al fin y al cabo, se ha situado sobre la mesa a causa de la investidura de Salvador Illa como president de la Generalitat. De hecho, Pedro Sánchez ha empezado su discurso felicitando al líder de los socialistas catalanes por haber conseguido que el PSC haya vuelto a entrar en Palau. Ha lamentado las "oportunidades perdidas" para Catalunya y España de los últimos años y ha celebrado que ahora "se haya reconstruido la convivencia". "Ahora hay un presidente que trabaja para la unión entre catalanes y pueblos de España", ha añadido.

Sánchez se presenta a la reelección como líder del PSOE

Durante su intervención, Pedro Sánchez ha confirmado que se presentará a la reelección como secretario general del PSOE. Lo hará en el 41.º congreso federal que el partido celebrará a finales de noviembre en Sevilla. De hecho, el comité federal de este sábado ha servido para fijar aquel cónclave socialista en el calendario, así como allanar el camino a una renovación del partido y de los liderazgos territoriales.

Illa: "La solidaridad no se pone en duda"

Durante su intervención en este comité federal, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha asegurado que la solidaridad financiera "no se ha puesto, no se pone ni se pondrá en duda" por parte del PSC. El líder de los socialistas catalanes ha asegurado que su proyecto pasa por un "autogobierno fuerte" en el que se inscribe el acuerdo de financiación pero también una "implicación" en la mejora de España en una Europa de horizonte federal. "Catalunya no solo no se marcha, sino que vuelve", ha declarado. Ha explicitado también su apoyo a medidas como la ley de amnistía y ha dicho que da apoyo "sin fisuras" a Sánchez de cara al congreso de noviembre.

Sánchez e Illa no convencen a los críticos

Sea como sea, la defensa por parte del presidente español de un nuevo modelo "federal" de financiación para todas las comunidades autónomas no ha acabado de convencer a los críticos. El aragonés Javier Lambán, a la salida del comité federal, ha denunciado la "inconstitucionalidad" del modelo pactado entre PSC y Esquerra Republicana. Preguntado por los periodistas sobre qué opina de la posibilidad de extender este modelo en el resto de autonomías, ha dicho que sería una mala decisión. Ha opinado que a comunidades como Madrid sí que le podría interesar, pero que eso deterioraría la economía del resto de autonomías.

Lambán ha asegurado que, con el fin de no perderse ni una sola palabra, ha leído el pacto PSC-ERC "en catalán y castellano". Y ha concluido que los socialistas han firmado una "ruptura a la solidaridad y la cohesión" que "está a las antípodas de la federalización", una palabra clave en este comité federal del PSOE.

Quien más ha disparado contra Pedro Sánchez ha sido, como no podía ser de otra manera, Emiliano García-Page. El presidente de Castilla-La Mancha ha incendiado el comité federal en su llegada al comité federal, ha sacado el lanzallamas y ha reconocido estar "enormemente preocupado" por la financiación singular pactada entre PSC y ERC para investir a Salvador Illa. "Cuando se comparan estímulos fiscales por valor de diez millones de euros a Burgos" con la financiación catalana "se está produciendo una burda manipulación de la realidad", ha señalado. "No hay tontos que se traguen el cuento", ha manifestado el barón socialista en referencia a la negativa de la Moncloa de haber pactado con los republicanos un concierto económico. Para el castellanomanchego, el pacto entre ERC y PSC "es más egoísta que socialista".

Page, incluso, ha reclamado que se le entregue el documento sobre financiación singular "firmada" por el PSOE y los "reaccionarios" de Esquerra Republicana. Ha rechazado las explicaciones hechas en los últimos días por los líderes del PSOE y de la alta jerarquía del Gobierno, porque es capaz de identificar un "cupón hacia la independencia". Según su opinión, "los valores más esenciales de la izquierda y la socialdemocracia" están en riesgo. Y ha lamentado también que este comité federal se celebre casi un año después de que se celebrara otro en el que la delegación castellanomanchega también llegaba con "gran preocupación": cuando Pedro Sánchez anunció la intención de pactar la ley de amnistía con el independentismo.